Creado como un inusual ejemplo de inclusión social y de resocialización, el restaurante interno atrajo a visitantes y turistas. Funciona dentro de la cárcel de mujeres de San Diego, es parte de un proyecto de la Fundación Acción Interna, que promueve la reconciliación entre la población civil y la carcelaria.

Alma Suárez, una presidaria  alega estar contenta y totalmente agradecida por este proyecto “le doy gracias a Dios porque vino este proyecto para darnos una segunda oportunidad, porque cuando cogen a uno, la gente dice que no somos aptos para la sociedad y aquí les estamos demostrando que sí somos aptas para la sociedad, que sí somos capaces de servir ahí afuera”

Alrededor de 170 internas fueron entrenadas y 20 fueron escogidas para integrar el equipo del restaurante. El proyecto incluye otras iniciativas de capacitación, tales como cursos de artesanía, hotelería, finanzas y creación de empresas. Su objetivo es fortalecer las habilidades y brindar herramientas a las detenidas necesarias para su reintegración a la sociedad tras el cumplimiento de la pena