La industria pesquera, los ambientalistas y los reguladores intentan convencer a los consumidores que coman más cantidad de una criatura de aspecto horrible: el rape americano.
La pesca comercial del rape comenzó hace muchos años, pero análisis recientes del gobierno federal revelan que este habitante monstruoso del fondo del mar tiene poca demanda, y los pesqueros lo extraen muy por debajo de su cuota.
Algunos pesqueros de Nueva Inglaterra se volcaron al rape en las últimas décadas al escasear las especies tradicionales como la merluza, dijo Jan Margeson, un pescador de Chatham, Massachusetts, que hizo el cambio. Añadió que la abundancia de rape representa una oportunidad para el sector.
“Es sano. No alcanzamos a cubrir la cuta”, dijo. “Teníamos que encontrar una especie alternativa cuando desaparecieron los peces de fondo hace años”.
