Greta Hokanson pudo sobrevivir al cáncer gracias al acto heroico de un extraño. En el 2006, Hokanson fue diagnosticada con leucemia y necesitaba un trasplante de médula ósea para salvar su vida. Después de unirse al registro de médula ósea, descubrió que un hombre de 44 años, de Arkansas (EE UU), era compatible.
La cirugía fue un éxito y un año más tarde, Hokanson y su donante, Danny Daniels, se conocieron personalmente. Desde entonces se mantuvieron en contacto a través de Facebook y correo electrónico.
Años después, cuando Greta estaba planeando su boda con el ahora esposo, Tony Hokanson, quería que Danny estuviera en ese día tan especial. “Cuando estábamos haciendo nuestra lista de invitados, le dije a mi mamá que tenía muchas ganas de invitar a Danny y Angie, su esposa”, dijo Hokanson.