El amor de una madre por su hijo es el de los más sublimes que pueden existir, ese amor lleva a hacer grandes sacrificios, como fue el de esta mujer Xiang Liujuan, de 30 años, que dio su vida por salvar a su pequeño de 2 años.
La pesadilla comenzó cuando ambos viajaban por las escaleras eléctricas en un almacén en Jingzhou, en la provincia central de Hubei.
Al llegar a la cima una placa del suelo se desprendió. En ipso facto la mujer empujó a su pequeño a un lugar seguro.
Lamentablemente, para ella era muy tarde, la escalera la jaló. Dos miembros del personal intentaron ayudarla mientras parte de su cuerpo aún colgaba en el eje por encima de la maquinaria, pero no pudieron.
