Sugar, la perra rescatada en Oakland, California, y considerada una de las surfistas caninas más destacadas del mundo, murió de cáncer el lunes 30 de marzo a los 16 años.
Junto con su dueño, Ryan Rustan, se convirtió en una figura emblemática del surf en Huntington Beach, donde era el único animal autorizado para practicar este deporte en el muelle. A lo largo de su trayectoria sumó 19 títulos, entre ellos cinco campeonatos mundiales de surf canino y varias victorias en el Surf City Surf Dog.
Su recorrido también dejó una marca histórica: fue el primer animal incorporado al Salón de la Fama del Surf. En 2024, sus huellas quedaron inmortalizadas en cemento en Huntington Beach, un logro sin precedentes para un animal dentro de esta disciplina. Durante la ceremonia, Rustan celebró el reconocimiento con estas palabras: “Esto es simplemente increíble. Los sueños se hacen realidad, incluso para un perro surfista y para tipos como yo”.
Una vida ligada al surf y al trabajo comunitario
Además de competir, Sugar trabajó como perra de terapia. Acompañó a veteranos en el hospital VA de Long Beach y participó en eventos de surf adaptado para personas con discapacidades.
Desde cachorra mostró talento para mantenerse sobre la tabla. Siempre llevaba chaleco salvavidas y llamaba la atención del público por su equilibrio, tanto cuando surfeaba junto a Rustan como cuando lo hacía por su cuenta.
El 2 de marzo se informó que padecía cáncer. Días después, su dueño organizó un encuentro el 7 de marzo para que la comunidad la acompañara en su “última ola” en Huntington Beach. Finalmente, este lunes 30 se confirmó su fallecimiento, tras una breve lucha contra el tumor que le habían diagnosticado a comienzos de mes.
Reacciones de despedida
La noticia generó conmoción entre seguidores y habitantes de Huntington Beach. Sugar contaba con más de 33.000 seguidores en redes sociales, donde recibió numerosos mensajes de condolencias y reconocimiento.
En una publicación en Instagram, Ryan Rustan se despidió con un mensaje cargado de afecto: “Adiós mi Sugar. No puedo creer que esté escribiendo esto, te voy a extrañar muchísimo”.
Entre los mensajes que dejaron los seguidores se leyeron expresiones como: “Lo siento mucho, Ryan. Le diste la mejor vida”; “la echaremos de menos, hizo historia”; y “que descanse en paz, una leyenda”. En Huntington Beach también la describieron como una leyenda local y la comunidad de Surf City expresó su duelo, destacando que su impacto fue más allá del surf por su labor inspirando a otros, abogando por los perros de rescate y brindando consuelo a los veteranos.
Su historia trascendió el deporte y dejó una huella recordada por quienes la conocieron en persona y por quienes siguieron su trayectoria desde las redes sociales.