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Charlotte Raab/ AFP
El presidente y fundador de Facebook, una de las empresas de internet más grandes del mundo, Mark Zuckerberg, se impuso como uno de los reyes de la filantropía al anunciar que dedicaría la casi totalidad de su fortuna a una fundación. «Intento hacer que el mundo sea un lugar mejor», aseguró el joven de 31 años en su página personal de la red social, en referencia al compromiso que anunció el lunes coincidiendo con el nacimiento de su primer vástago, una niña llamada Máxima.
En 2010 ya había sido designado hombre del año por el semanario Time, a lo que siguió el nombramiento de hombre más influyente del «nuevo establishment» por la revista Vanity Fair, antes de que su historia llegara a la gran pantalla en un filme valedor de un Oscar en 2011.
Zuckerberg, que también se encuentra entre las 10 personas más ricas del mundo según la revista Forbes (y es el primero de los menores de 40 años), se aseguró a través del sistema de voto en el consejo de administración de Facebook de tener un total control de la empresa, en la que están presentes la mitad de los internautas del mundo.
Su inconformismo se refleja en su convicción de seguir llevando su clásica sudadera con capucha ante los hombres de negocios, pero su familia es de todo menos excéntrica: su padre, un dentista de los alrededores de Nueva York, y su madre, una psiquiatra, lo introdujeron con 11 años en el mundo de la programación informática.
El flamante filántropo aún estaba en el instituto cuando Microsoft y AOL le propusieron comprarle una de sus creaciones, un programa que adivinaba los deseos de escucha de música similar al sistema Genius de Apple, disponible en la tienda en línea iTunes. Pero Zuckerberg rechazó la oferta.
En su segundo año en Harvard, la universidad más prestigiosa de Estados Unidos, creó The Facebook, un directorio de los alumnos en línea. La primera vez que habló del sitio, en su página web, el 4 de febrero de 2004, lo definió como una manera de «hacer que el mundo esté más conectado».
«En el instituto empleaba motores de búsqueda como Google y Yahoo, y me parecía fascinante», reconoce Zuckerberg al hablar de sus dos principales competidores en la actualidad. Pero «lo que siempre faltaba, era la gente», añade, pues «lo más importante de lo que os interesa es lo que le pasa a vuestros amigos o a la gente que os rodea».