Madeline Stuart se ha convertido en un ejemplo para miles de personas en el mundo. Está cambiado el concepto de belleza que tiene la mayoría, demostrando que su condición genética no es una enfermedad, sino una bendición de Dios.
La australiana, de 18 años, ahora es el rostro de una empresa de cosméticos llamada Glossigirl, y es reconocida como el primer ejemplo de adulto profesional con síndrome de Down en el mundo. También tiene una línea de bolsos llamada “The Madeline”.
Maddy, como también se le conoce, habló con PANORAMA. Envió todo su cariño a la gente de Venezuela, especialmente, a las mujeres zulianas. A sus 18 años, tiene definidas sus metas.
¿Cuándo sentiste que querías ser modelo?
El año pasado estábamos en un desfile de moda y sentí que eso era lo que quería hacer una colección de la compañía ‘Maddy’ tiene muy bien.
¿Cuéntanos cómo inició ese gran sueño que ahora es el de muchas jóvenes como tú?
Después de ver a aquellas modelos en la pasarela le dije a mamá que quería ser como ellas. Me explicó que tendría que seguir el horario de alimentación saludable que había comenzado a principios de año.
¿Cuándo empezaste a sentir que tu sueño estaba por buen camino?
Nueve meses más tarde, ya con 20 kilos menos, nos fuimos a ver a un fotógrafo profesional. Yo estaba súper emocionada de hacer mi primera sesión de fotos. Mamá estaba allí pendiente de mi, porque ella decía que una cosa es decir que quiero hacer algo, pero otra es cumplirlo.
¿Qué sentiste al ver por primera vez tus fotos?
Debimos esperar una semana para ver las imágenes. Cuando llegaron, mamá casi se cae de la silla. Me dijo que ella sabía que yo era linda, pero que en esas fotos me veía impresionante. Eso me llenó de orgullo.
¿Qué sientes al ver que tienes tantos seguidores en todo el mundo?
Me siento muy honrada de tener tantos seguidores y saber que puedo ser apoyo y un aliento para ellos. En muchos rincones del mundo alguien sabe de ti.
¿Qué te dice eso?
Eso me pone feliz… porque la gente sabe que no es solo modelar, se trata de cambiar el mundo, se trata de la creación de la inclusión, detener la discriminación y derribar esos muros de confinamiento. El modelaje es sólo el vehículo que está dejando que logremos esto.
¿Compromisos actuales?
Antes de final de año visitaré Estados Unidos, Suecia y Rusia. Ahorita estoy nominada al Premio Australiano del año 2016 y acabo de recibir la distinción Modelo del Año Melange 2015, en San Francisco.
¿Un mensaje para nuestras niñas venezolanas que, como tu, tienen un sueño?
A ellas les quiero decir que nunca dejen de soñar. Que se pongan metas y las cumplan.