El trabajo no los hacía coincidir y ella decidió tenerlo más en casa que afuera con sus amigos.
En Newton Abbot, una ciudad de Inglaterra, una mujer tomó medidas extremas para evitar que su marido saliera a beber muy seguido y pasara más tiempo en casa.
Ya que sus trabajos solo les permiten coincidir en las noches, la mayoría de las veces, Jayne Tapper, de 48 años y enfermera, decidió construirle a su esposo, Paul, de 53 e ingeniero, su propio bar en el patio trasero de su casa.
Casi todas las noches, Paul salía de su casa en busca de algún lugar donde tomarse unas cervezas. Cuando Jayne llegaba, no lo veía y “parecía que no encontraba la forma de mantenerlo en nuestro hogar”, contó la mujer, según el diario inglés ‘Daily Mirror’. “Un día me puse a pensar: ¿por qué no crear mi propio pub (bar) y convertirme en la dueña de mi propio negocio?”, agregó. Y así fue: acondicionó el patio trasero de su casa y construyó el lugar, en un intento por motivar al hombre a pasar más tiempo en casa. Le pusieron ‘The Doghouse Inn’ y la mujer hasta bromea con el nombre: “Ahora puedo decir, literal, que mi marido está en la caseta del perro”.
