Una de las formas básicas de segmentar efectivamente a las especies tiene que ver con la manera en la que se reproducen y viven. Y una de las maneras más conocidas de referenciar esto es separando dos formas de desarrollo embrionario: el de
Una de las formas básicas de segmentar efectivamente a las especies tiene que ver con la manera en la que se reproducen y viven. Y una de las maneras más conocidas de referenciar esto es separando dos formas de desarrollo embrionario: el desarrollo ovíparo y el desarrollo vivíparo. El ovíparo se da al interior de huevos y el vivíparo dentro del cuerpo receptor de la madre.
Como puede deducirse, en el ámbito de los ovíparos conviven multitud de especies disímiles. Desde los arácnidos hasta los insectos, pasando por los reptiles y los más importantes: las aves. Todos estos animales se reproducen por medio de huevos. Es por ello que los gorriones se encuentran dentro del grupo de .
Qué implica ser ovíparo
Los seres humanos somos mamíferos y vivíparos. A pesar de ello se recomiendan una gran cantidad de medidas preventivas durante el embarazo para evitar que el bebé pueda ser afectado nocivamente. En general, dependiendo de su salud, todas las especies son sensibles de transmitir efectos negativos al feto en desarrollo. Pero los ovíparos son los más sensibles a ello.Esto se debe a que el procedimiento de fecundación involucra mucho más que en los seres humanos la presencia del macho y la hembra. El huevo es una especie de óvulo en el cual se desarrolla el feto de manera exterior. Los machos fecundan a la hembra de manera exterior y por ello, tanto el huevo como los padres, son más susceptibles de recibir los efectos del medio.
El gorrión y sus características
Los gorriones son aves muy comunes tanto en el campo como en las ciudades. Sus pequeñas dimensiones y hábitos alimenticios les han dado una gran adaptabilidad a los espacios en los que habita. Los gorriones suelen ser bienvenidos en sitios urbanos y son muchas las personas que los adoptan como mascotas. Y precisamente por esta adaptación a la vida humana, los gorriones reciben toda la información que el medio les da. Desde alimentos hasta la contaminación.
El plomo en las ciudades
El plomo es un elemento químico pesado presente en una variedad enorme de productos. De todos, los que mayor provecho les sacan son los combustibles, que hacen de él algo necesario para ofrecer mayor rendimiento y fuerza a la gasolina o los aceites. Estos elementos, al entrar en combustión para el movimiento del coche se evaporan y elevan a la atmósfera, contaminándola y con ella a los demás seres vivos.
Los gorriones y el plomo
Estudios profesionales, que involucraron a la Universidad de Valladolid, descubrieron enormes concentraciones de plomo en la sangre de los gorriones. Los pájaros fueron atrapados especialmente para el estudio y se encontraban en estado silvestre. Muchos ejemplares dieron muestras de debilidades asociadas a la presencia de semejante material en el organismo. Les fue prevista una vida corta y se desconoce si serían capaces de completar su ciclo reproductivo.
Se eligieron a los gorriones por ser un ave común y abundante. Además, debido a su constante vuelo a elevadas alturas, es más sensible que cualquier otro animal de recoger este tipo de información de manera biológica y genética.
Posible desaparición del gorrión
Algunas áreas de España o Argentina están progresivamente quedándose sin población de gorriones. Ciudades que antaño contaron con más de 200 mil ejemplares han visto reducida la cantidad de lo mismos a menos de la mitad. Aunque se ignora si los mismos mueren con demasiada rapidez o están migrando, lo cierto es que las ciudades densamente pobladas han dejado de ser un sitio habitable para estos animales.
La salud de las personas
La cara más compleja del asunto tiene que ver con la salud de las personas. Si el plomo afecta a los gorriones de esta forma, es previsible esperar efectos parecidos en los seres humanos y las consecuencias de esto se verán a largo plazo. Es cierto que los humanos están menos expuestos que los gorriones a los efectos del plomo, pero siguen estando cerca del mismo y cuando la capacidad de retribución ambiental sea inferior a la de la contaminación que se produce, los efectos pueden ser negativos.
Los gorriones han servido para advertir de la presencia de excesivo plomo en las ciudades. Han sido protagonistas de innovadoras formas de conocer qué está sucediendo en la atmósfera y cómo esto puede afectar a la humanidad. En próximos años podrán conocerse con mayor información los efectos a largo plazo de esta realidad.