René Adler, predecesor de Manuel Neuer en la selección alemana, impulsa un proyecto para la construir la aldea reciclada más grande del mundo. Tras su retiro de las canchas, el exportero de la selección de Alemania de fútbol, René Adler,
René Adler, predecesor de Manuel Neuer en la selección alemana, impulsa un proyecto para la construir la aldea reciclada más grande del mundo.
Tras su retiro de las canchas, el exportero de la selección de Alemania de fútbol, René Adler, no se quedó cruzado de brazos.
El exdeportista se ha convertido en empresario, filántropo, comentarista de televisión, estudiante y padre de familia.
Y está embarcado en un proyecto al que se ha entregado en cuerpo y alma. Se llama Project Wings, una iniciativa que el exinternacional alemán apadrina junto con su mujer, y en la que participan otros cuatro jóvenes emprendedores de Alemania.
Tal como reseña una nota de la Fifa, Project Wings es un proyecto que combina la ayuda humanitaria con la protección de la fauna y la naturaleza, que está haciendo posible la construcción, en la isla indonesia de Sumatra y usando 250 toneladas de residuos plásticos, de la aldea reciclada más grande del mundo, que incluye además el campo de fútbol más sostenible del planeta.
“Trabajar en equipo por un objetivo común es algo que conozco bien de mis tiempos de futbolista, y que además me encanta. En el fútbol, el veredicto sobre el éxito o el fracaso llega a más corto plazo que en el mundo de los negocios, porque se te evalúa todas las semanas. En cualquier caso, ver la repercusión que ha tenido el trabajo que estamos llevar a cabo con Project Wings supone una gran alegría. Es maravilloso constatar los progresos que se van haciendo”, explica.
Y agrega: «Buscamos una manera de hacer las cosas, no una excusa».
En la obra se usan más de 70.000 ecoladrillos (botellas de plástico llenas de residuos plásticos que se utilizan como bloques de construcción) y tendrá más de 20.000 árboles plantados.
La inicitaiva, que arrancó hace 18 meses, se ha convertido en la organización humanitaria de más rápido crecimiento en Alemania.
En Sumatra también se están construyendo, entre otras cosas, las instalaciones deportivas más sostenibles del mundo, incluido un campo de fútbol.
“Hasta las redes de las porterías están hechas de plástico y son absolutamente sostenibles”, revela entusiasmado Adler. “Los niños de Sumatra están deseando jugar al fútbol, pero la mayoría de ellos no tienen la oportunidad de hacerlo. Nosotros les damos esa oportunidad y los alejamos así de las calles y de peligros como la delincuencia o las drogas”, explica.
Con la ayuda de la suegra
El hecho de que Adler haya apoyado el proyecto es más bien una casualidad que hay que agradecer a su suegra, que fue quien oyó hablar de la idea durante una ceremonia de entrega de premios.
“Las cosas no son fáciles cuando dejas el fútbol, porque de repente pasas a ser el dueño de tu propia rutina diaria. No está mal, pero también supone un reto. Yo he decidido apostar fuerte por continuar formándome y me he preguntado qué es lo que necesito realmente para ser feliz”, explica Adler, quien actualmente cursa el máster de la Uefa en gestión deportiva junto a exfutbolisitas como Didier Drogba, Andrei Arshavin o Kolo Toure.
Cuando echa la vista atrás, Adler todavía lamenta haberse perdido el Mundial de Sudáfrica 2010 por culpa de una lesión en las costillas que le privó de la titularidad y le obligó a dejar paso a Manuel Neuer, que recientemente se coronó Guardameta de la Fifa por quinta vez en los premios The Best.
“Este año, Manu se ha merecido con creces el premio al mejor portero del mundo. Hizo una temporada fantástica y se lo ha ganado”, reconoce.