Cuatro momias en Perú replantean la relación entre wari y nazca
Un hallazgo en Huaca del Loro sugiere que la expansión wari no fue solo militar. Las momias nazca enterradas junto a un templo apuntan a vínculos más complejos.
Un hallazgo en Huaca del Loro, en la costa sur de Perú, volvió a poner en discusión la relación entre los wari y los nazca. Cuatro momias intactas encontradas en 2022 apuntan a que el contacto entre ambas culturas pudo incluir alianzas, diplomacia y colaboración, no solo conquista.
Las momias aparecieron junto a un templo ceremonial
Los cuerpos estaban envueltos en tejidos, sentados con las rodillas al pecho y con las manos junto a la cara. A diferencia del resto de enterramientos del sitio, no aparecieron en el cementerio, sino junto a un templo ceremonial wari.
Ese detalle cambió la lectura del hallazgo: no habrían sido tratados como prisioneros o enemigos, sino colocados en una infraestructura sagrada vinculada al pueblo que dominaba la zona.
El hallazgo cuestiona la idea de una conquista solo violenta
Durante años se pensó que los wari sometieron a los nazca por la fuerza. Pero el enterramiento de estas cuatro personas sugiere una relación más compleja, en la que pudo haber cooperación e intereses compartidos.
Corina Kellner, de la Universidad de Arizona del Norte, dijo a Phys que la colonización no siempre es un proceso brutal, porque existen otras formas de influir en una región.
Un sitio con señales de cooperación y conflicto
Según el resumen del proyecto, Huaca del Loro fue un asentamiento wari con un cementerio de prácticas híbridas nazca y wari, además de un templo en forma de D, uno de los primeros identificados en la costa peruana, según una presentación recogida por Gizmodo.
El propio texto plantea que los wari pudieron sentirse atraídos por la tecnología cerámica nazca y, más tarde, por los textiles, ya que necesitaban algodón. A la vez, cerca del lugar está Zorropata, un sitio defensivo con murallas, piedras para hondas y una ofrenda de cabezas trofeo de estilo nazca.
Esa cercanía refuerza una idea central del hallazgo: cooperación y conflicto pudieron convivir en el mismo paisaje andino.