El concurso “Memes para No Callarme” entró este domingo 4 de octubre en su etapa decisiva con tres piezas finalistas, tras un proceso que arrancó el 8 de septiembre y pasó por rondas de publicación, circulación y votación en redes sociales.
La iniciativa fue impulsada por Laboratorio de Paz y La República TV para promover la expresión sobre la realidad venezolana mediante el humor, la sátira y la creatividad. Según la organización, 112 piezas participaron en el concurso antes de la etapa final.
Los tres memes seleccionados giran en torno a asuntos relacionados con la libertad de expresión, el acceso a información, las elecciones y el escenario político venezolano.
Las piezas finalistas y los premios
Uno de los memes finalistas aborda las restricciones al acceso a información en Venezuela y la censura de medios. La pieza muestra a una persona preparándose para usar una VPN mientras intenta entrar a una página de noticias que carga de forma intermitente. El remate llega cuando se va la electricidad y el personaje queda vestido de payaso.
Otro de los finalistas usa una plantilla de Mr. Increíble, de la película Los Increíbles, para referirse a la demanda de elecciones en Venezuela. La pieza plantea con humor la posibilidad de que los comicios sean convocados para julio de 2027.
El tercer meme alude a la salida de Nicolás Maduro del poder y a la cobertura que los medios de televisión abierta darían a ese hecho. La pieza muestra una imagen de Dwayne Johnson junto a un texto satírico que anuncia el estreno de Harry Potter y la piedra filosofal.
La competencia contempla $250 para el primer lugar, $150 para el segundo y $100 para el tercero.
Un concurso para documentar lo que preocupa
Cuando el concurso fue presentado en septiembre, Ayrton Monsalve, director de La República TV, explicó a El Diario que la elección del meme respondía a su capacidad para combinar entretenimiento, información, identificación y difusión de un mensaje.
La convocatoria permitió cuestionar o parodiar a funcionarios, instituciones y actores políticos, aunque fijó límites para contenidos que promovieran violencia, odio, discriminación, amenazas o exposición de información privada.
Para sus impulsores, el meme también podía convertirse en una forma de documentar el momento que atraviesa Venezuela. La propuesta contemplaba conservar las piezas recibidas en una galería para registrar qué preocupaba a los venezolanos, qué derechos reclamaban y qué cambios imaginaban.
Monsalve resumió esa idea durante el lanzamiento del concurso con una frase: “El meme es la mancheta del siglo XXI”.
La convocatoria también contó con la participación de medios de comunicación, organizaciones de derechos humanos, sociedad civil y movimientos estudiantiles, entre ellos El Diario, VPItv, El Carabobeño, Diario de Los Andes, La TV Calle, Caleidoscopio Humano, Red de Derechos Humanos, Redes Ayuda, Foro Permanente de Juventudes, Objuve, Generación con Voz, Voto Joven y Juntos Se Puede.
La iniciativa comenzó el 8 de septiembre con una convocatoria abierta a los venezolanos, quienes podían enviar sus piezas de forma pública o anónima. La fase de recepción cerró el 21 de septiembre y luego empezó el proceso de publicación, circulación y votación.




