El director de prisiones del estado de Tennessee, en Estados Unidos, renunció tras el fallido intento de ejecutar a Christa Pike el pasado miércoles. La salida fue anunciada este sábado por el gobernador Bill Lee y por el comisionado del Departamento Correccional, Frank Strada.
Investigación y suspensión de ejecuciones
Strada dijo que su renuncia responde al “mejor interés” del estado y calificó como “totalmente apropiada y necesaria” la investigación en curso sobre lo ocurrido durante el procedimiento. Lee, por su parte, afirmó que Strada “ha servido con integridad” y le agradeció por anteponer los intereses de los habitantes de Tennessee en un momento difícil.

El gobernador ordenó una investigación independiente sobre el intento de ejecución y suspendió todas las ejecuciones en el estado durante el resto del año. Hasta ahora, las autoridades no han confirmado si intentarán ejecutar nuevamente a Pike ni han ofrecido una explicación sobre lo sucedido.
La situación de Christa Pike
Pike, condenada a muerte en 1996 por el asesinato de Colleen Slemmer, sobrevivió a dos inyecciones y permanece en estado crítico en un hospital de Tennessee. De acuerdo con documentos legales, recibe tratamiento en un hospital de Nashville, donde los médicos intentan eliminar de su organismo las drogas usadas durante la ejecución.
Sus abogados dijeron que, mientras le aplicaban las dos dosis letales de pentobarbital, “se le oía llorar, gemir y respirar con dificultad durante todo el procedimiento”. Añadieron que el jueves por la noche seguía inconsciente, intubada y conectada a un respirador. El Departamento Correccional defendió el método utilizado y sostuvo que “el protocolo no permite procedimientos adicionales más allá de los que se aplicaron”.

La defensa presentó el viernes una moción de emergencia para preservar “toda la evidencia” relacionada con la ejecución fallida. Los abogados de Pike también habían advertido que, por su historial médico y su anatomía, entre ellos la trombocitosis —una afección de coagulación sanguínea— y sus venas pequeñas, existía el riesgo de que sufriera dolor y sufrimiento “innecesarios” durante una inyección letal.
El intento se produjo después de varios recursos legales de última hora que no prosperaron. La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó dos intentos distintos de frenar la ejecución, y el gobernador de Tennessee también negó la solicitud de indulto de Pike, la única mujer en el corredor de la muerte del estado.
Con 18 años, Pike golpeó, torturó y asesinó a Slemmer, de 19, en 1995, junto con su entonces novio, Tadaryl Shipp. Un año después fue condenada a muerte, tras el revuelo mediático generado por el asesinato en Knoxville, Tennessee.
Los abogados de Pike calificaron la renuncia de Strada como “justificada”, pero dijeron que “eso no ayuda en nada a Christa ahora”. También afirmaron que lo ocurrido el miércoles “refleja un fallo sistémico que va mucho más allá de una sola persona” y expresaron que esperan que la investigación “exhaustiva e independiente” deje al descubierto “los profundos problemas que existen en todo el sistema de pena de muerte de Tennessee”.




