El nivel bajo de consumo de alcohol se ha definido como no más de seis bebidas por semana.
Cualquier cantidad de alcohol que se consuma durante el embarazo puede tener un impacto significativo en el desarrollo del cerebro de un niño, provocando ansiedad, depresión y falta de atención en la juventud, según una nueva investigación de la Universidad de Sídney de Australia.
Investigadores del Centro Matilda de Investigación en Salud Mental y Sustancias de la universidad encontraron que los niños que se expusieron a niveles bajos de alcohol en el útero durante el embarazo mostraron más problemas psicológicos, emocionales o de comportamiento que los niños no expuestos.
El nivel bajo de consumo de alcohol se ha definido como no más de seis bebidas por semana.
En el estudio más grande de este tipo, conocido el viernes 25-S, los investigadores tomaron muestras de 9.719 jóvenes para investigar la conexión entre una pequeña cantidad de consumo de alcohol durante el embarazo y las diferencias psicológicas, conductuales, neuronales y cognitivas en niños de nueve a 10 años, con la esperanza de averiguar si existe una cantidad segura de consumo de alcohol durante el embarazo.




