Vida útil del calabacín fresco
El calabacín es agua con algo de forma: 94,8 % de su peso son líquidos y aporta apenas 17 kcal. En su estado óptimo aguanta una semana en el refrigerador; dos o tres si estamos dispuestos a convivir con sus achaques.
Métodos de conservación prolongada
Para llevar el calabacín más allá de su vida fresca, es indispensable transformarlo. Si no la hacemos bien, esa transformación puede convertirse en un regalo envenenado. Los métodos más efectivos son:
- Congelarlo tras un escaldado de tres minutos y un baño de hielo (congelar);
- Deshidratarlos (deshidratar);
- Encurtirlos (encurtir).
Con estos procesos, el calabacín puede mantenerse en buenas condiciones hasta diez meses. Si prefieres conservarlo fresco, evita lavarlo antes de refrigerar: sécalo con papel de cocina, no lo amontones y manténlo alejado de frutas y verduras que emitan etileno.
Para más ideas sobre cómo conservar verduras, visita este artículo sobre congelar calabacines.
