El maestro de ceremonias se paró y gritó: “¡En sus marcas, listos, lento!”. El público gritó para alentar, pero los competidores se mantuvieron en la línea de arranque. Bienvenidos al mundo de los campeonatos de carreras de caracoles.
Más de 150 caracoles participaron en el evento anual, que tuvo lugar el sábado en un festival varaniego en Norfolk, en el este de Inglaterra, donde el premio era una jarra de metal llena de hojas de lechuga.
Los caracoles son colocados en un pedazo de tela especial húmedo marcado con tres círculos concéntricos y las criaturas compiten para avanzar 33 centímetros hacia el anillo exterior.
“Tomamos esto seriamente”, dijo a Reuters John McClean, un entrenador de caracoles.
