ARK Invest reunió a expertos para debatir por qué la inteligencia artificial podría depender de Bitcoin, en una conversación centrada en la convergencia entre tecnología, energía y dinero.

El panel planteó que la economía de máquinas, los micropagos sin fricción y la privacidad podrían empujar a los agentes de IA hacia Bitcoin como medio de pago o reserva de valor.

La convergencia de curvas S acelera la IA y Bitcoin

Kathy Wood explicó en el episodio “Why AI May Need Bitcoin” que, por primera vez en su carrera, varias curvas S están llegando a su punto de inflexión al mismo tiempo. Según dijo, eso podría abrir paso a un crecimiento superexponencial en el que la IA, la robótica y la energía se refuercen entre sí.

Wood citó a Elon Musk y señaló la convergencia de sus empresas como ejemplo de esa tendencia. Rod, el moderador, advirtió que ese proceso es caótico y difícil de asimilar para los inversores, aunque puede ser una oportunidad para quienes se anticipen.

Lorenzo añadió que Bitcoin y la IA comparten el uso de computación y energía para desintermediar la confianza, mientras que Paul aseguró que las comunidades de Bitcoin y de IA se están acercando en espacios como Presidio Bitcoin.

Wood concluyó que el mercado de valores todavía no entiende esa convergencia, pero afirmó que las empresas que la adopten tendrán ventaja.

Los agentes de IA podrían usar Bitcoin en micropagos

En el debate surgió la pregunta de si los agentes de IA preferirán Bitcoin como reserva de valor o como medio de pago. Lorenzo contrastó esa posibilidad con las stablecoins, como Tether, que ofrecen estabilidad y resultan más cómodas para los humanos.

Paul explicó que la unidad de cuenta suele venir primero y que las personas tienden a usar como referencia la moneda en la que ganan, algo que también favorece a las stablecoins. Steve sostuvo que las stablecoins son una evolución de las fintech, mientras que Bitcoin representa una revolución del dinero.

Jesse añadió que los agentes de IA pueden manejar la volatilidad de Bitcoin sin inconvenientes, porque no tienen necesidades humanas. También destacó que Bitcoin ofrece propiedades de permisionless que las stablecoins no tienen.

Los participantes coincidieron en que la economía de máquinas podría impulsar el uso de Bitcoin, especialmente en micropagos sin fricción.

Privacidad, autocustodia y modelos abiertos en la era de la IA

Jesse subrayó que la inteligencia artificial cambia los incentivos alrededor de la privacidad. A su juicio, si antes se cedía privacidad a cambio de comodidad, ahora ese resguardo se vuelve esencial.

Paul advirtió que los rastros de interacción con IA son como datos genéticos: una vez expuestos, no se recuperan. Steve agregó que Buzz permite a las empresas controlar sus datos y agentes, evitando la dependencia de grandes proveedores.

La discusión también giró hacia la importancia de los modelos de pesos abiertos. Jesse advirtió sobre el riesgo de que la seguridad se use como excusa para restringir el acceso, mientras que Paul señaló que las regulaciones de exportación pueden favorecer a ciertas empresas y crear una élite tecnológica.

Al cierre, los participantes coincidieron en que la IA abierta y la soberanía de datos serán factores clave en la economía futura. Paul presentó además su empresa Vora, que construye IA autónoma y leal integrada con pagos en Bitcoin y con una billetera de hardware.