Luisa Pernalete, coordinadora de Proyecto de Ciudadanía y Paz de Fe y Alegría, declaró este viernes 17 de marzo que este movimiento de educación integral, con presencia desde la Guajira hasta en el pueblo más recóndito de la frontera con Brasil, «no está ajeno a la situación país y los retos se multiplican» para las instituciones.
Mencionó que en los últimos dos años, las maestras detectaron un gran número de inasistencias que antes no era normal y se debe a un problema de alimentación muy severo en los hogares de los niños.
Enfatizó que al realizar las estadísticas consolidadas, registraron casi 2.000 alumnos menos en comparación con el año anterior, por razones variadas, pero la mayoría es por asuntos económicos y alimenticio.
También hay casos de padres extranjeros, que tuvieron a sus hijos en Venezuela y se han devuelto a Colombia y Guayana, comentó la coordinadora. Se presentan situaciones en que los estudiantes de bachillerato se retiran para trabajar y por eso han ideado un plan de centros de capacitación laboral , dirigido a jóvenes entre 14 y 25 años, para nutrirse como persona y adquirir un oficio en cursos cortos.
