A un mes de los sismos ocurridos en el país, Cáritas Venezuela anunció el inicio de una segunda fase de ayuda humanitaria centrada en las familias damnificadas y en el monitoreo nutricional de la población infantil afectada.
Nutrición infantil y atención en refugios
Janeth Márquez, directora ejecutiva de Cáritas Venezuela, explicó que la nueva etapa busca identificar con precisión a las personas atendidas y entender su situación: quién perdió su vivienda, quién sigue fuera de casa y quién está alojado con familiares.
La organización concentra su atención en la vulnerabilidad nutricional de niños y niñas en campamentos y refugios transitorios. Márquez advirtió que la alteración de las rutinas y la falta de una dieta balanceada aumentan el riesgo de desnutrición en medio de la emergencia.
En ese contexto, Cáritas gestiona permisos para desplegar su Sistema de Alerta, Monitoreo y Atención en Nutrición y Salud, conocido como SAMAN, en centros de acopio y refugios del estado La Guaira. El proyecto cuenta con insumos otorgados por la Organización de las Naciones Unidas.
Kits de ayuda y pedidos urgentes
La organización también promueve el acompañamiento psicológico de los menores de edad y la habilitación de espacios de recreación en los refugios, con apoyo de docentes de la Asociación Venezolana de Educación Católica.
Márquez insistió en que los niños permanezcan con su familia cercana y pidió “tolerancia cero” contra cualquier tipo de abuso en esos espacios. Además, señaló que la solidaridad debe canalizarse en rubros específicos para armar kits de ayuda equitativos.
Cáritas explicó que cada paquete busca cubrir 15 días para una familia de cinco personas e incluye un kit de alimento, uno de higiene, uno para el niño y uno para las mujeres. Entre los insumos solicitados figuran alimentos no perecederos, agua potable, toallas, sábanas y ropa interior nueva para adultos y niños.
En salud, la petición se concentra en alcohol, algodón, agua oxigenada y tratamientos para afecciones crónicas y respiratorias, entre ellos losartán, metformina y broncodilatadores inhalados. Márquez recordó que no deben suministrarse ni ingerirse fármacos sin supervisión médica.
