Las empresas que se encargan de brindar los servicios en los comedores terminaron sus contratos y les adeudan sumas desde 2015. El MEU asegura que ya los recursos llegaron.
“Los tres comedores de la Universidad del Zulia (LUZ) tienen dos semanas cerrados”. Esta denuncia la hicieron esta semana los estudiantes de esta casa de estudios superior. Aproximadamente son 12 mil alumnos los que están dejando de percibir el plato de comida diariamente.
“Este es un beneficio necesario para todos los estudiantes, sobre todo para los que son foráneos. Los alumnos residentes son los más perjudicados, pues deben gastar de más para su alimentación. Tienen como dos semanas cerrados, pero antes de eso abrían unos días y otros no, es decir, el alumno no tiene la seguridad de cuándo va a tener el beneficio”, precisó Jesús Fernández, estudiante de química.
Ayer, los estudiantes cerraron la avenida Guajira, frente al núcleo técnico, y protestaron por la situación de los comedores.
Durante la manifestación hubo presencia de funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana. También los militares arrojaron bombas lacrimógenas para dispersar la concentración.
Tras un recorrido por el comedor central y el de Ingeniería se evidenció que ambos espacios están cerrados.
David Arcila, de la comisión del comedor central, explicó: “Las empresas que están prestando el servicio alegan que se les venció el contrato, así como la prórroga, ellos explicaron que les adeudan una parte del 2015, y bajo esas circunstancias no iban a trabajar”.
El estudiante Alexander González siguió explicando que se había llegado a un acuerdo de extender la prórroga hasta el 30 de julio, cuando culmina el semestre en diferentes facultades; sin embargo, ahora no existe claridad en la cancelación del pago a las empresas encargadas. “Se estableció la cancelación del plato en 350 bolívares, siempre y cuando se les distribuyera las carnes, pero ahora falta el pago de las deudas, y tenemos entendido que los recursos llegaron hace cuatro días”, dijo.
Zolange Lugo, representante del Ministerio de Educación Universitaria (MEU) ante el Consejo Universitario (CU), explicó: “Los comedores han estado cerrados, porque se habla de una deuda que tiene el Gobierno nacional con la universidad, pero hay que aclarar que esa deuda fue inconsulta, porque se hizo un aumento de la bandeja de comida sin participarle al ministerio, y deben hacerlo porque está en el ejercicio fiscal a un precio de 350 bolívares. Sin embargo, el ministerio en función de seguir garantizando este beneficio, reconoció la deuda y la está pagando. En cierto momento, se dice que estaban esperando los recursos, pero estos no habían llegado porque faltaba un requisito que era la solicitud de insuficiencia presupuestaria 2015, que llegó tardía”.
Según explicó, la semana pasada comenzaron a bajar los recursos, aunque aseguró que todavía faltan algunas facturas por cancelar porque no han sido entregadas.
Cabe recordar, que a finales de la semana pasada, el Gobierno nacional, a través del MEU, acordó con el sector universitario que les distribuirá 200 mil kilos de proteínas a los comedores de 50 universidades del país.
Sobre este aspecto, Arcila y la representante de la cartera universitaria ante el CU aseguraron que ya los tres comedores de LUZ comenzaron a recibir los alimentos proteicos “Se ha entregado en tres oleadas entre los diferentes comedores más de 14 toneladas de los proteicos”, enfatizó Lugo.
Según explicó la Agencia de noticias de LUZ, ayer en la protesta algunos estudiantes indicaron no estar de acuerdo con que el MEU gerencie parte de los comedores. Eduardo Fernández, dirigente estudiantil de la FCU, expresó que el ministro de Educación Universitaria Ciencia y Tecnología, Jorge Arreaza “anunció que iban a gerenciar y administrar los comedores de nuestra universidad. Nosotros no podemos aceptar que cualquier gobierno de turno sea el que vaya a meterle mano a la universidad porque esta generación no lo va a permitir”.
A juicio de Fernández, el Gobierno nacional asumió la entrega de carne a las universidades, pero el surtimiento de estos productos ha sido irregular: “el hambre del estudiante universitario no puede esperar. Cuando el comedor universitario falla un día, hay miles de estudiantes que se acuestan sin comer”.