El fallecido presidente Hugo Chávez soñaba con regalar laptops a todos los niños venezolanos, pero el programa abrió un nuevo foco de corrupción y las llamadas «canaimitas» han terminado incluso en casinos, reveló este viernes la Fiscalía.
Un millar de esas computadoras fueron incautadas durante recientes operativos policiales en «lugares de envite y azar» y entregadas luego al ministerio de Educación, dijo el fiscal general, Tarek William Saab, ante la prensa. Es una cifra baja frente a las cuatro millones de «canaimitas» entregadas a escolares desde 2009, pero las múltiples modalidades para su desvío enumeradas por el fiscal dan la idea de un problema mayor.
Saab denunció solicitudes simuladas para la asignación de equipos -que funcionan con sotfware libre desarrollado en Venezuela-, robo de unidades en depósitos para su posterior comercialización y hasta contrabando hacia la vecina Colombia. El funcionario señaló igualmente a padres que vendieron las laptops asignadas a sus hijos o que las usaban para fines personales.
Es común ver «canaimitas» en venta en webs de comercio electrónico, una situación que tiene de fondo la aguda crisis socioeconómica con escasez de todo tipo de bienes básicos e hiperinflación.
