Como cada año, gran cantidad de feligreses acuden este miércoles a la Basílica de Santa Teresa, ubicada en el centro de Caracas, para honrar al Nazareno de San Pablo y acompañarlo en la procesión.
Es costumbre de muchos venezolanos honrar al Nazareno en estas actividades, como muestra de agradecimiento por favores concedidos.
“Debemos abrir el corazón para que él (Dios) entre triunfante allí y entrando triunfante allí, nosotros caminar con él a la Jerusalén de nuestra vida (…) Eso implica, como él, morir, nosotros morir a muchas cosas que no son de Dios como la crítica, la intolerancia”, manifestó Luis García, vicario de la Basílica de Santa Teresa, en Caracas.
“Tenemos que postrar nuestra existencia delante del Señor (…) es tiempo de que dediquemos un momento especial solo para hablar con el Señor y poner ahí nuestras fallas y dejar que él nos cambie, para entonces, vivir resurrección en nuestra vida”, agregó.





