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Theker capta 74 millones de euros para impulsar su robótica industrial y competir con China

La startup barcelonesa Theker ha cerrado una ronda de financiación de 74 millones de euros para acelerar su crecimiento en robótica industrial y reforzar…

La startup barcelonesa Theker ha cerrado una ronda de financiación de 74 millones de euros para acelerar su crecimiento en robótica industrial y reforzar su apuesta por automatizar procesos complejos con una propuesta distinta a la de los grandes fabricantes chinos.

Una de las mayores rondas tecnológicas en España este año

La operación se convierte en una de las mayores rondas de capital riesgo del sector tecnológico español en lo que va de año. La empresa destinará estos recursos a ampliar sus plantas de producción en Cataluña, incorporar talento y acelerar la distribución de sus brazos robóticos de alta precisión en Europa y Estados Unidos.

Esta nueva inyección de capital se suma a la ronda de 18 millones de euros que Theker consiguió en julio de 2025.

Qué hace Theker

Theker fue fundada en 2022 por Carla Gómez Cano y Jia Qiang Ye Zhu. Su actividad se centra en automatizar procesos en los que los objetos cambian constantemente, un terreno más complejo que el de la robótica industrial tradicional, enfocada en tareas mecánicas y repetitivas.

Uno de los avances más recientes de la compañía es la automatización del doblado de prendas textiles, una operación especialmente difícil para un robot por la variedad de texturas, grosores y materiales que intervienen en el proceso.

Una apuesta por volver a producir en Occidente

La startup nació con la ambición de recuperar parte de la producción de microelectrónica en Occidente. Para ello, plantea una arquitectura de automatización que busca reducir de forma notable los costes de ensamblaje y competir con China desde una lógica diferente.

La tesis de la compañía es que la cercanía logística y la optimización de los algoritmos pueden compensar la ventaja que aporta la mano de obra más barata en las fábricas chinas.

Apoyo de grandes fondos y de la industria de la moda

La ronda está liderada por el fondo estadounidense CRV y cuenta también con la participación de K Fund, Itnig, Mission y Kibo Ventures. Entre los accionistas aparecen además dos grandes nombres del sector de la moda: LVMH e Inditex, que ya había respaldado a la empresa en sus primeras etapas.

Robots industriales, no humanoides

Los cofundadores han explicado que los robots humanoides no están preparados mecánicamente para un uso industrial. Al estar pensados para caminar y funcionar con baterías, emplean materiales menos duraderos y reductores más débiles.

En su visión, para entornos industriales con suelos planos resulta más eficiente un brazo robótico robusto con ruedas, capaz de trabajar conectado a la corriente de forma continua. Los robots humanoides, en cambio, acabarían teniendo más recorrido en tareas del hogar.

Visión artificial para ajustar cada movimiento

La pieza central de la tecnología de Theker es un sistema inteligente de soldadura automatizada para circuitos impresos, conocidos como PCB. Sus robots integran visión artificial y desarrollan su propio Vision-Language Model, que combinan con algoritmos de aprendizaje profundo.

Con esa base, los equipos son capaces de ajustar sus movimientos en tiempo real con precisión milimétrica. La tecnología, sostienen en la empresa, permite corregir imperfecciones en las líneas de montaje sin detener la producción.

Ese enfoque aporta flexibilidad operativa a las compañías que utilizan estos sistemas, al tiempo que reduce la tasa de componentes defectuosos a niveles mínimos.

Un momento favorable para la soberanía tecnológica

El avance financiero de Theker llega en un contexto en el que Europa, Estados Unidos y China compiten por reforzar su soberanía tecnológica. Las tensiones comerciales y los cuellos de botella logísticos han puesto de relieve los riesgos de externalizar por completo la fabricación de hardware.

En ese escenario, la propuesta de la compañía barcelonesa se presenta como una alternativa para la industria occidental, en un mercado en el que la robótica industrial sigue ganando peso y donde la eficiencia, el coste y la capacidad de adaptación marcan la diferencia.

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