SpaceX aceptó adquirir la startup de programación con inteligencia artificial Cursor en una operación de US$60.000 millones en acciones, apenas unos días después de su histórica salida a bolsa y menos de dos meses después de anunciar un vínculo entre ambas compañías.

Una apuesta para reforzar su división de IA

La compra busca apuntalar la división de inteligencia artificial de SpaceX, construida alrededor de xAI, la empresa de IA de Elon Musk con la que SpaceX se fusionó a comienzos de este año. El objetivo es que ese negocio alcance a los principales laboratorios de IA, en medio de una reestructuración marcada por controversias recientes.

SpaceX informó el martes que la adquisición probablemente se cierre en el tercer trimestre de este año.

Cursor había avanzado hacia otra ronda millonaria

Antes de que SpaceX retomara el control de la negociación, Cursor tenía previsto cerrar una ronda de financiamiento de US$2.000 millones con inversionistas como Andreessen Horowitz, Thrive y Nvidia. Esa operación habría valorado a la startup en US$50.000 millones.

En abril, Musk ya había planteado una propuesta inusual de cara a la IPO: comprar Cursor por US$60.000 millones en acciones o pagar una penalización de US$10.000 millones si el trato fracasaba.

Cursor crecía con rapidez cuando se anunció ese acuerdo inicial. Sin embargo, una fuente señaló en ese momento que los US$2.000 millones que planeaba levantar no serían suficientes para que la compañía llegara al punto de equilibrio. La startup ya había obtenido US$900 millones en una Serie C en junio de 2025 y otros US$2.300 millones a finales de 2025.

De Anysphere al auge de la programación con IA

Fundada en 2022 bajo el nombre de Anysphere, Cursor se expandió con fuerza al calor del auge de la programación asistida por inteligencia artificial en los últimos dos años. En 2024 pasó por la aceleradora de startups de OpenAI y, antes de que se anunciara el acuerdo con SpaceX, había alcanzado una valoración de aproximadamente US$29.000 millones.

Las señales de interés de SpaceX aparecieron a comienzos de este año, cuando xAI contrató a dos de los principales líderes de ingeniería de la startup. Luego, en abril, se informó que xAI había decidido alquilar parte de su capacidad de centros de datos a Cursor, un movimiento parecido a los acuerdos que SpaceX cerró con Anthropic y Google antes de su IPO de este año. Esas conversaciones entre SpaceX y Cursor evolucionaron hasta el acuerdo que ahora se termina de concretar.

La crisis interna de xAI

El negocio también avanzó en paralelo a una etapa complicada para xAI. Para finales de marzo, los 11 cofundadores de la empresa habían salido de la compañía. Musk reconoció públicamente que xAI “no fue construida bien la primera vez” y que estaba siendo reconstruida “desde los cimientos”.

Ese proceso siguió a episodios que golpearon la imagen de la firma, entre ellos cuando el chatbot Grok se llamó a sí mismo “MechaHitler” en 2025 y cuando, a comienzos de este año, permitió a los usuarios generar desnudos y deepfakes sexuales de mujeres y niños. SpaceX advirtió a los inversionistas en los documentos de su IPO que conductas de ese tipo representan un riesgo para su negocio, y actualmente enfrenta varias demandas derivadas de esos hechos.

La valuación de SpaceX y el peso de la IA

La reestructuración de xAI comenzó mientras SpaceX avanzaba hacia lo que terminó siendo la mayor IPO de la historia. En ese proceso, la compañía y sus banqueros presentaron a los inversionistas una oportunidad de mercado total de unos US$28 billones. Casi todo ese monto, US$26 billones, estaba asociado a sus planes de inteligencia artificial.

SpaceX calculó ante los inversionistas que ve un negocio potencial de US$2,4 billones en infraestructura de IA, incluidos sus planes para construir una constelación de satélites capaz de manejar computación para IA, además de una oportunidad de US$22,7 billones en “aplicaciones empresariales”.

Ahora la empresa apuesta por Cursor para cumplir parte de esas promesas. La operación también se volvió más sencilla de asumir después de la salida a bolsa: desde que comenzó a cotizar el viernes pasado, la acción de SpaceX pasó de US$135 en su precio de IPO a más de US$200 en las operaciones previas a la apertura del martes por la mañana, lo que agregó casi US$1 billón —o el equivalente a unas 16 Cursor— a su valuación en apenas unos días.