El nuevo Sonos Play, lanzado en marzo como el primer dispositivo nuevo de Sonos en más de un año, se presenta como una opción híbrida entre parlante para…
El nuevo Sonos Play, lanzado en marzo como el primer dispositivo nuevo de Sonos en más de un año, se presenta como una opción híbrida entre parlante para el hogar y equipo portátil. Con un precio de 299 dólares, el modelo combina un formato compacto para escritorio con una agarradera trasera y un peso de 1,3 kilogramos que facilita moverlo por la casa o sacarlo al exterior.
Un parlante pensado para moverse entre ambientes
Su diseño con base tipo dock permite colocarlo sobre el escritorio sin ocupar demasiado espacio, pero también permite llevarlo a la cocina, al patio o a cualquier otro lugar de la casa. La presencia de un “utility loop” en la parte trasera ayuda a transportarlo con comodidad.
En uso cotidiano, el parlante resulta práctico para escuchar podcasts mientras se trabaja y luego trasladarlo a otro ambiente sin interrupciones. A diferencia de los audífonos, mantiene la conciencia del entorno y evita depender exclusivamente de comandos de voz para controlar la reproducción, ya que incorpora Sonos Assistant y Alexa.
Controles físicos y resistencia al agua
Otro punto a favor son los botones físicos para saltar pistas o ajustar el volumen, especialmente en situaciones en las que usar audífonos no resulta cómodo. Sin embargo, esos controles pueden pasar desapercibidos, porque tienen el mismo color que la superficie de silicona y apenas sobresalen. Tras unos días de uso, su ubicación se vuelve más familiar, aunque el aprendizaje inicial puede resultar incómodo.
El Sonos Play también destaca por su resistencia. Tiene certificación IP67, por lo que soporta la lluvia y breves inmersiones. Durante las pruebas, funcionó sin problemas incluso al pasarle agua del grifo. Además, puede servir para cargar un teléfono en caso de emergencia, una función útil cuando se usa al aire libre.
Sonido equilibrado, aunque no está hecho para llenar una habitación
En el apartado sonoro, el dispositivo integra dos tweeters inclinados, un mid-woofer, tres amplificadores digitales y dos radiadores pasivos para reforzar los graves en exteriores. El resultado es un sonido equilibrado y detallado a volúmenes moderados, con una buena separación entre instrumentos.
Aun así, el escenario sonoro es limitado y la música puede sentirse contenida en lugar de amplia. Cuando el volumen sube, la mezcla pierde parte de su claridad. Por eso, el Play funciona mejor en un escritorio o en una terraza que para abarcar una sala completa. Para ese objetivo, el Era 100 SL, lanzado junto con el Play, resulta una mejor alternativa.
Funciones útiles, pero con tropiezos en la app
Dos unidades del Play pueden emparejarse en estéreo, ya sea desde la aplicación o manteniendo presionado al mismo tiempo el botón de reproducir/pausar en ambos parlantes. Esa posibilidad mejora de forma notable la experiencia musical, aunque aporta menos en contenidos de televisión, para los que estos equipos no están realmente pensados.
Sonos también integró Trueplay, un sistema que usa los micrófonos del parlante para calibrar el sonido automáticamente según la habitación. En versiones anteriores, esta función exigía mover el teléfono por el espacio para ajustar el audio, una solución poco práctica en un parlante portátil.
Las dificultades más visibles siguen estando en la aplicación de Sonos. Aunque la empresa ha hecho mejoras importantes, persisten algunos fallos: sincronización ocasionalmente lenta con una MacBook, demoras al pausar o reanudar audio en YouTube, y problemas repetidos para cambiar la reproducción entre parlantes desde la app hasta instalar la integración con Apple Music. Incluso entonces, el proceso sigue siendo más complejo de lo deseado. El botón “Apply”, necesario para confirmar cambios de parlantes, añade un paso que AirPlay resuelve con un solo toque. También hay un error con Pocket Casts, que hace que los podcasts vuelvan al inicio en lugar de retomar donde se detuvieron.
Una propuesta convincente para escritorio y exteriores
En conjunto, el Sonos Play cumple bien su propósito. Sus problemas de software son reales, pero no impiden que la experiencia general funcione. Sonos ha mostrado disposición para corregir fallas y mejorar la plataforma. Si la portabilidad no es una prioridad, el Era 100 por 219 dólares o el Era 100 SL por 189 dólares ofrecen más volumen por menos dinero. Para quienes buscan algo más robusto y verdaderamente portátil, el Sonos Roam 2 o el JBL Charge 6 pueden ser opciones a considerar. Pero para quienes necesitan un parlante que rinda tanto en el escritorio como en un patio trasero, el Play tiene argumentos sólidos.