La aerolínea Ryanair está bajo el escrutinio de las autoridades británicas por su política de asientos para familias con menores de 12 años. La compañía…
La aerolínea Ryanair está bajo el escrutinio de las autoridades británicas por su política de asientos para familias con menores de 12 años. La compañía exige que, cuando viajan niños de entre 2 y 11 años, al menos uno de los padres se siente en asientos contiguos, una selección que afirma realizarse sin costo adicional. Sin embargo, en Reino Unido sospechan que esa práctica podría estar derivando en un cobro medio de unos nueve euros por la reserva de asientos familiares.
La política de Ryanair para viajar con niños
Según las condiciones de reserva de la aerolínea irlandesa, cuando un pasajero viaja con un menor de 11 años la plataforma habilita la opción de reservar hasta cuatro asientos contiguos de manera gratuita, con un máximo de tres niños por progenitor. Ryanair sostiene que esta asignación se hace sin recargo y que forma parte del proceso normal de reserva.
La empresa también indica que la adjudicación de asientos contiguos se realiza en filas específicas, según la configuración de cada avión. En esos casos, si no existe posibilidad de ubicar juntos a los pasajeros en esas filas, el cliente debe hacer una reserva para otro vuelo.
Las dudas de las autoridades británicas
El organismo encargado de velar por la competencia en Reino Unido sostiene que la aerolínea estaría cobrando por el llamado “asiento familiar obligatorio”. De acuerdo con esa lectura, Ryanair estaría aplicando una tarifa por sentar juntos a padres e hijos pese a que sus propias normas impiden que viajen separados cuando los menores tienen menos de 12 años.
Las autoridades analizan si esa práctica puede considerarse una tarifa abusiva y si, por tanto, podría dar lugar a una sanción.
La respuesta de Ryanair
Ryanair niega que esté cobrando por sentar juntos a los menores con sus padres. La aerolínea afirma que el adulto sí debe pagar por la selección del asiento, pero que esa regla no se aplica a los cuatro asientos contiguos en los que viajan los niños. Con esa interpretación, la empresa sostiene que no incumple la legislación británica.
La compañía también remite a sus condiciones de reserva, en las que recuerda que el pasajero puede elegir asiento pagando un coste adicional, mientras que, si no lo hace, el sistema asigna uno automáticamente.
Qué ocurre en España y en la normativa europea
Las normas europeas establecen que los adultos y los niños menores de 12 años deben viajar juntos y que el asiento del menor debe ofrecerse gratuitamente siempre que sea posible. Para cumplir con esa exigencia, las aerolíneas suelen generar de forma automática una reserva con dos asientos contiguos cuando se trata de estos casos.
Aun así, esa obligación no siempre se interpreta como una imposición absoluta. Si la aerolínea no dispone de asientos contiguos en ese vuelo, puede obligar a cambiar de vuelo. Además, la lectura de la norma deja abierta la posibilidad de que se apliquen recargos en el precio final, como ahora se examina en el caso de Ryanair en Reino Unido.
Un nuevo frente para la aerolínea
Desde Ryanair, la polémica se atribuye a un intento del Gobierno británico de aparentar protección a los viajeros en lugar de reducir las tasas aeroportuarias. La disputa suma un nuevo frente para la compañía en medio de sus tensiones con distintos gobiernos europeos por los cánones que deben pagar para operar en los aeropuertos.