Ciencia y Tecnología

La Luna acumula más de 70 restos de misiones humanas y Marte suma 17 objetos fuera de servicio

La actividad espacial humana ha dejado huella más allá de la órbita terrestre baja. Además de la basura espacial que permanece flotando alrededor del…

La actividad espacial humana ha dejado huella más allá de la órbita terrestre baja. Además de la basura espacial que permanece flotando alrededor del planeta, también hay restos abandonados sobre la superficie de la Luna y Marte, donde se concentran los dos mayores cementerios del sistema solar: más de 70 objetos en el satélite natural de la Tierra y 17 en el planeta rojo.

Más de 70 objetos en la superficie lunar

La Luna reúne naves y módulos que llegaron allí por cuatro vías distintas: impactos deliberados, colisiones accidentales, desorbitaciones controladas y aterrizajes suaves. Esa cifra incluye únicamente vehículos espaciales, rovers y módulos de aterrizaje; no contempla otros elementos dejados por las misiones, como banderas o pelotas de golf, por lo que el total sería mucho mayor si se sumaran esos objetos.

Entre los casos más antiguos figura Luna 2, una nave soviética que impactó contra la Luna el 13 de septiembre de 1959. Su misión era demostrar que era posible llegar al satélite y estudiar sus campos magnéticos y su radiación. Antes del impacto, también desplegó una bandera de la Unión Soviética.

En el grupo de las colisiones accidentales aparece Surveyor 2, de la NASA, que perdió el control el 23 de septiembre de 1966 después de que uno de sus tres propulsores no se encendiera cuando correspondía.

También está Lunar Orbiter 1, enviada por la NASA para tomar fotografías y localizar zonas adecuadas para las misiones Surveyor y Apolo. El 29 de octubre de 1966, al comprobarse que ya no funcionaba correctamente, los ingenieros decidieron desorbitara para que terminara en la superficie lunar.

Entre los primeros aterrizajes suaves figura Luna 9, de la URSS, que el 3 de febrero de 1966 realizó el primer alunizaje suave de la historia. Como el resto de los objetos citados, permanece allí.

Un desguace cada vez mayor en Marte

En Marte hay menos restos que en la Luna, pero la lista también crece con el paso del tiempo. En la actualidad hay módulos de aterrizaje de misiones fallidas, como Mars 2, que se estrelló en 1971, y también vehículos que completaron su trabajo y quedaron en la superficie para siempre, como Viking 1, cuyo aterrizador funcionó entre 1976 y 1982.

El planeta rojo también conserva rovers en operación, como Perseverance, y otros fuera de servicio, como Spirit, Opportunity y Zhurong. Incluso hay un helicóptero retirado de sus funciones: Ingenuity.

La lista podría seguir aumentando. La NASA dio por perdida recientemente la sonda MAVEN, que tras 11 años pasó a otra órbita desde la que ya no puede ser controlada. Se calcula que la atmósfera marciana la frenará poco a poco y que terminará aterrizando en el planeta rojo dentro de 50 a 100 años.

Reciclar materiales en el espacio

El avance de las misiones espaciales obliga a pensar en soluciones para aprovechar mejor cada recurso. Cada gramo que se lleva a bordo cuenta, y por eso científicos y agencias exploran formas de utilizar materiales disponibles en la Luna, en Marte y en sus alrededores, con el objetivo de reducir lo que debe enviarse desde la Tierra.

En ese contexto, existen proyectos que estudian el reciclaje de naves y restos acumulados en estos cementerios espaciales. Incluso se ha planteado trasladar basura espacial que todavía se encuentra en órbita hasta la superficie lunar para procesarla allí.

La limitación legal

El principal obstáculo no es técnico, sino jurídico. Un país no podría reciclar libremente los materiales de otro. Rusia podría recuperar los restos de Luna 2, pero no los de Surveyor 2; del mismo modo, Estados Unidos no podría hacerlo con los objetos soviéticos o rusos.

Esto responde al tratado de Naciones Unidas que establece que el Estado en cuyo registro se encuentre un objeto lanzado al espacio exterior mantendrá jurisdicción y control sobre ese objeto y sobre cualquier persona que se encuentre en él mientras permanezca en el espacio exterior.

La norma deja a algunos países en desventaja. China avanza con rapidez en su programa lunar, pero por ahora solo tiene cuatro naves en el cementerio lunar, frente a ocho de Estados Unidos. Aunque en el futuro puedan surgir acuerdos si aumenta la necesidad de reutilizar estos restos, por ahora el marco legal se mantiene así.

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