En España, la comida preparada se ha consolidado como una de las categorías que más crece en los supermercados. Worldpanel by Numerator cifra en 55% el aumento de las ventas de platos listos para consumo desde 2022, una evolución que responde a cambios en los hábitos de compra y de alimentación, donde pesan cada vez más el precio, la rapidez y la flexibilidad.
Un negocio que cambia el mapa del consumo
La plataforma especializada en datos y análisis de mercado recogió esta evolución en su informe Conveniencia, el súper poder que lo cambia todo. Aunque no aportó detalles adicionales sobre demanda neta o consumo per cápita, el avance de la categoría deja claro que la oferta de platos preparados ha encontrado un espacio cada vez mayor en la cesta de la compra.
Dentro de este crecimiento, Mercadona aparece como uno de los nombres más destacados. Worldpanel calcula que la cadena valenciana concentra un tercio del incremento registrado en la categoría desde 2020, impulsada por la expansión de su sección Listo para comer.
Mercadona refuerza su apuesta por platos listos para consumir
Desde su lanzamiento en 2018, esta sección ha ido extendiéndose por la red de tiendas de España y Portugal hasta alcanzar, a cierre de 2025, casi 1.500 puntos de venta. La estrategia le ha permitido captar una parte importante de la demanda de comida preparada y de productos precocinados.
Si se suman tanto los platos listos para consumir como los precocinados —entre ellos cremas, pollos envasados o pizza refrigerada—, Mercadona ingresó el año pasado 3.000 millones de euros entre ambos países.

Menos tiempo para cocinar y más comidas rápidas
El crecimiento del sector también refleja un cambio en la forma de alimentarse. Worldpanel señala que el tiempo dedicado a cocinar se ha reducido hasta 24,5 minutos al día. Además, el 41% de los consumidores, cinco puntos más que en 2020, admite que habitualmente come con prisa y sin tiempo para recrearse.
Las comidas también se están simplificando. Las ocasiones en las que se almuerza con un solo plato han aumentado cerca de 5,5% desde 2020. En el caso de las cenas, el incremento es del 3,3%.
El precio y la conveniencia marcan la decisión de compra
Cuando Worldpanel preguntó qué factor pesa más al elegir comida precocinada frente a ir a un bar o restaurante, el 28,4% de los clientes señaló el precio. Es el argumento que más suele inclinar la balanza a favor de los supermercados.
Después aparecen otros elementos vinculados a la conveniencia: el 13,4% valora la rapidez, el 10,4% aprecia poder aprovechar la visita al supermercado para hacer otras compras y el 10,1% destaca la flexibilidad de consumir la comida cuando y donde mejor le convenga.
Ese último aspecto resulta especialmente relevante. Aunque varias cadenas han habilitado espacios para comer dentro de sus locales, la mayoría de los clientes se lleva los platos a casa. Eso ocurre en el 78% de los casos. En el gran consumo en general, el gasto intradoméstico ronda el 71%.
La combinación de precio, rapidez y flexibilidad está redefiniendo el papel de las secciones de comida preparada en los supermercados y reforzando su peso dentro del negocio alimentario en España.
