Jessica Parmigiani, Mauro Vecchiola y su hija de 12 años quedaron atrapados bajo los escombros de la residencia Coral Beach, en la parroquia Caraballeda, en el estado La Guaira, tras el doble terremoto del 24 de junio de 2026.

La familia italo-venezolana permaneció casi 18 horas sin saber si recibiría ayuda, en medio de una oscuridad absoluta y con la estructura colapsada sobre ellos.

Horas de angustia bajo los escombros

Desde el interior de la vivienda, la familia llegó a despedirse varias veces mientras aguardaba por auxilio. Mauro Vecchiola recordó que le decía a su hija: “te amo”, y que ella le respondía: “gracias, papá. Eres el mejor papá del mundo”.

Jessica Parmigiani relató en un video difundido en redes sociales que sintió que su hija se estaba desangrando encima, porque la niña quedó arriba, su esposo en el medio y ella más abajo. También dijo que pensó en morir antes de ser rescatada.

El material fue difundido en redes sociales por la cuenta Toda Italia y puede verse en esta publicación.

La promesa que cambió el rescate

El panorama cambió cerca de la medianoche, cuando Fabrizio llegó desde Caracas. Al escuchar a su padre entre las ruinas, gritó con fuerza y prometió: “No sé cómo, pero les prometo que los voy a sacar”.

Las réplicas sísmicas complicaron la extracción. Cada vez que el joven intentaba remover los escombros, los rescatistas se retiraban por seguridad, según su testimonio.

Finalmente, tras casi cuatro horas de trabajo continuo, la primera en salir fue la niña de 12 años. Después extrajeron a Jessica Parmigiani, que presentaba signos severos de asfixia, y luego a Mauro Vecchiola.

La familia perdió todo, pero salió con vida

Tras superar la emergencia y perder todos sus bienes materiales, la familia pidió a los usuarios de redes sociales que se amen y se perdonen más, y que no dejen nada para mañana.

“Tenemos a nuestra familia completa y eso no tiene precio para nosotros”, concluyeron.