El escolta decidió asegurar su salario de un año más y dejó a los Kings con menos margen para moverse en el tope de la NBA.
Zach LaVine notificó este lunes a los Sacramento Kings que ejercerá la opción de $49 millones correspondiente al último año de su contrato, una decisión que endurece el panorama financiero de la franquicia.
LaVine asegura su salario tras una temporada golpeada por lesiones
El perimetral de 31 años optó por no dejar dinero sobre la mesa y cumplirá el tramo final del acuerdo de cinco temporadas y $215 millones que firmó originalmente con los Chicago Bulls.
LaVine llegó a Sacramento en el megatraspaso de tres bandas que envió a De’Aaron Fox a los San Antonio Spurs a inicios de 2025, pero su primera temporada completa con los Kings estuvo marcada por problemas físicos en el pulgar, la espalda y una cirugía en febrero para reparar un tendón del dedo meñique de su mano derecha.
En ese lapso, solo pudo disputar 39 partidos y promedió 19.2 puntos, 2.8 rebotes y 2.3 asistencias, además de registrar 39% en triples la zafra pasada.
El contrato empuja a Sacramento hacia el segundo delantal
Con el salario de LaVine, más los de Domantas Sabonis, DeMar DeRozan, De’Andre Hunter, Keegan Murray y Malik Monk, Sacramento ya tiene comprometidos alrededor de $174 millones. Si el vínculo de DeRozan queda garantizado por completo, la cifra subiría a $189 millones.
Esa acumulación de contratos coloca a los Kings frente al temido second apron del tope salarial, un escenario que limita casi por completo su margen para firmar agentes libres, hacer intercambios sumando salarios o usar excepciones de nivel medio.
Informaciones internas de la liga señalan que la gerencia intentó convencer a LaVine de declinar la opción para renegociar un acuerdo a largo plazo, de alrededor de 3 años y $100 millones, pero la propuesta no prosperó.
También recibió permiso para explorar un posible sign-and-trade, aunque el interés de equipos como los Atlanta Hawks no avanzó por las exigencias contractuales del jugador.
Ahora, LaVine queda como un contrato que expira en el verano de 2027, lo que abre dos rutas para Sacramento: integrarlo como pieza central junto a Sabonis o usarlo como activo de cambio antes de la fecha límite de traspasos de febrero.