El Gobierno argentino aprobó el ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) de dos proyectos de Transportadora de Gas del Sur (TGS) para procesar líquidos del gas natural de Vaca Muerta. La inversión supera los US$3.200 millones, informó el ministro de Economía, Luis Caputo.
Caputo dijo que las obras generarían 19.000 empleos durante su construcción y que, desde 2030, aportarían US$1.100 millones anuales en exportaciones. El anuncio no detalló el método usado para calcular esos empleos ni el período durante el cual se sostendrían las exportaciones.
Plantas y ducto entre Neuquén y Bahía Blanca
Uno de los proyectos se instalará en Tratayén, en la provincia de Neuquén, con infraestructura para separar los líquidos del gas. El otro incluye un ducto de 577 kilómetros hasta Bahía Blanca y una planta para fraccionar esos productos antes de exportarlos.
En junio, el directorio de TGS tomó la decisión final de inversión y aprobó acuerdos con YPF, Pluspetrol y Chevron para cubrir más de 80% de la capacidad prevista. La empresa mantenía negociaciones con otros productores para completar el abastecimiento de gas rico en líquidos.
Cuando presentó la iniciativa en marzo, TGS describió un proyecto de unos US$3.000 millones, con exportaciones calculadas en US$1.200 millones al año y operación prevista para 2030. También estimó 4.000 empleos directos y 15.000 indirectos durante cuatro años de obras. Las cifras de inversión, exportaciones y empleo difieren de las comunicadas ahora por Caputo.
El plan contempla, además, instalaciones de procesamiento en Tratayén, un poliducto hacia Bahía Blanca, plantas de fraccionamiento y almacenamiento, y obras en la terminal marítima. Según TGS, la infraestructura permitiría procesar líquidos como etano, propano, butano y gasolina natural y reducir restricciones para aumentar la producción de Vaca Muerta.
El anuncio de Caputo fue difundido en una publicación en la red social X.




