Leonardo Suárez enterró este viernes a seis miembros de su familia en Catia La Mar, en La Guaira, luego de los terremotos del 24 de junio que dejaron al menos 2.645 muertos y 12.666 heridos.
Un funeral marcado por la pérdida en Catia La Mar

El venezolano despidió a su madre, su esposa, sus dos hijas, un sobrino y la abuela de su mujer en una ceremonia fúnebre en la localidad costera, donde los familiares fueron cremados.
Suárez recordó los mejores momentos que compartió con ellos y la alegría con la que lo acompañaron en los buenos y en los malos momentos.
Al acto asistieron unas cuarenta personas, entre familiares de su esposa que viajaron desde Maracay, capital del estado Aragua, a unos 148 kilómetros en vehículo.

En la playa de la zona, donde la madre de Suárez administraba un quiosco familiar, colocaron retratos de los seis fallecidos sobre las pequeñas cajas de madera que guardaban las cenizas.
El testimonio de un sobreviviente del doble terremoto
“No es nada fácil”, dijo Suárez a EFE al hablar del momento que atraviesa. También aseguró que se mantiene en pie gracias al apoyo de las personas que lo rodean y a Dios y su misericordia.

El día del sismo, Suárez cumplía 29 años. Poco antes del doble terremoto estaba en la barbería y, al regresar a su casa, encontró su edificio derrumbado.
Suárez relató que logró encontrar con vida a su esposa Kimberling entre los escombros y que ella le dio unas palabras de aliento antes de morir. Dijo además que agradece haber podido encontrar los cuerpos de sus parientes, porque “muchas familias no han podido encontrar todavía a sus seres queridos”.
La ceremonia cerró con música que le gustaba a la familia, rezos, oraciones y la suelta de globos al aire.
