Sismos reavivan dudas sobre la calidad de viviendas de la Gran Misión
Los daños tras los temblores del 24 de junio en La Guaira pusieron bajo la lupa edificios de la misión habitacional y abrieron un reclamo por auditorías técnicas.
Por José Gregorio Parra··Actualizado hace 3 h
Los sismos del 24 de junio en Venezuela dejaron un saldo parcial de más de 2.000 muertos y colocaron en el centro del debate a la Gran Misión Vivienda Venezuela, luego de que distintos sectores pidieran revisar de forma técnica e independiente varias estructuras dañadas en La Guaira.
La petición de auditoría se centró en edificios afectados en La Guaira
La exigencia buscó determinar si los daños obedecieron solo a los terremotos o si también hubo fallas en el diseño, la construcción, los materiales o la supervisión de las obras. El planteamiento se concentró en complejos levantados en La Guaira, donde se pidió una evaluación especializada para comprobar si cumplían con normas de edificación y resistencia sísmica.
El programa fue creado en 2011 por Hugo Chávez como respuesta a la emergencia habitacional causada por las lluvias de finales de 2010. Luego ganó peso político en la antesala de las presidenciales de 2012, cuando Chávez prometió construir millones de viviendas para sectores de bajos recursos. Tras su muerte en 2013, Nicolás Maduro fijó la meta en 5 millones de casas para 2025.
En un reporte relacionado publicado por Infobae, la discusión quedó asociada a la fragilidad de edificios del programa habitacional.
Ingenieros y urbanistas apuntaron a materiales, supervisión y efecto de sitio
Richard Casanova, director del Colegio de Ingenieros de Venezuela, dijo a France 24 que las viviendas públicas de Chávez fueron “una historia de corrupción y construcciones de mala calidad”, levantadas “sin supervisión, inspección y cumplimiento de códigos específicos”, en muchos casos.
Los especialistas en ingeniería y urbanismo sostuvieron que todavía era prematuro atribuir las fallas únicamente al impacto de los sismos sin estudios técnicos detallados. También señalaron la posible incidencia del terreno y de fenómenos como la resonancia o el llamado efecto de sitio, que intensifica la propagación de la onda sísmica en suelos más blandos.
Juan Manuel Fuentes, presidente de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Sísmica, señaló que algunas estructuras pequeñas sufrieron daños más severos que edificios más altos que permanecieron en pie. Explicó que esa diferencia pudo estar vinculada con el período estructural de cada edificio y su coincidencia con el período del movimiento sísmico.
Fuentes agregó que ese comportamiento también pudo estar influido por el tipo y la calidad de la construcción, además de los sistemas estructurales utilizados. El debate dejó como consecuencia inmediata la revisión de la seguridad de un programa de vivienda emblemático del chavismo.