La Cruz Roja Venezolana recibirá el soporte internacional en medio de los daños humanos y materiales provocados por los dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudieron al país este miércoles, con un balance preliminar de 188 fallecidos y más de 1.500 heridos.

El operativo logístico se concentra en los almacenes que la organización mantiene en el Centro Regional Logístico de Asistencia Humanitaria, en República de Panamá, desde donde se prepara el primer despacho.

Un primer lote de 17 toneladas para 800 familias

Stephanie Murillo, jefa regional de la Gestión de la Cadena de Suministro de la Cruz Roja en Panamá, explicó que el primer lote técnico está compuesto por 17 toneladas de insumos prioritarios y busca cubrir los requerimientos esenciales de 800 familias.

Ese cargamento incluye kits de higiene personal, módulos de cocina, frazadas, equipos de descanso y otros artículos de primera necesidad para la atención inmediata en las zonas de desastre.

Un segundo vuelo saldrá el viernes con 23 toneladas más

Las proyecciones de transporte contemplan la salida de una segunda aeronave durante la jornada del viernes, llamada “avión solidario”, con unas 23 toneladas adicionales de recursos humanitarios.

Murillo señaló que estos despachos forman parte del apoyo internacional canalizado directamente hacia la Cruz Roja Venezolana, mientras la distribución aérea seguirá activa durante el fin de semana junto con otros agentes de carga.

El plan logístico, además, prevé varios meses de abastecimiento y exige bodegas receptoras, trámites de liberación aduanera y equipos especializados en las comunidades de destino.

En paralelo, las autoridades reportan 157 personas desaparecidas, 200 atrapadas entre sedimentos y 2.927 familias damnificadas, así como daños significativos en 346 construcciones, entre ellas 250 edificios comerciales y residenciales y ocho hospitales públicos, algunos desalojados de emergencia.

La emergencia también ha afectado la movilidad aérea: las operaciones regulares del Aeropuerto Internacional de Maiquetía permanecen suspendidas temporalmente por daños estructurales en su pista y terminales.

En las ciudades afectadas, la evaluación de los inmuebles y las réplicas sísmicas menores han llevado a numerosos ciudadanos a permanecer en espacios abiertos por temor a nuevos colapsos.