Universidades usan avatares de IA para enseñar y debatir
Harvard y otras escuelas prueban réplicas digitales de sus docentes para formar alumnos, mientras crecen las dudas por propiedad intelectual y supervisión.
Los avatares de docentes hechos con inteligencia artificial ya forman parte de programas académicos en universidades de Estados Unidos y Londres, con Harvard Business School como uno de los casos más visibles. La apuesta busca ampliar la formación, pero abre preguntas sobre propiedad intelectual, identidad digital y la fiabilidad de lo que esos sistemas enseñan.
Harvard prueba avatares para entrenar a emprendedores
Desde abril, Harvard Business School puso en marcha HBS Foundry, un programa en línea de ocho semanas dirigido a emprendedores, estudiantes de posgrado y doctorado. La iniciativa usa avatares en video de siete profesores para simular situaciones como presentaciones ante inversionistas, llamadas de ventas y reuniones de consejos de administración.
De acuerdo con un informe de The New York Times, estos docentes virtuales, creados con tecnología de HeyGen, ya forman parte de programas piloto en más de 100 universidades de Estados Unidos. Los promotores sostienen que el formato ayuda a fortalecer habilidades blandas y a poner en práctica conocimientos técnicos ya adquiridos.
Katharina Rings, directora de HBS Foundry, dijo a El País que los participantes suelen llegar a reuniones de trabajo reales con más seguridad y argumentos mejor fundamentados. Pero esas conclusiones, según la propia descripción del programa, se apoyan solo en encuestas y Harvard no ha presentado estudios ni evidencias estadísticas concluyentes sobre su efectividad.
Las dudas crecen por errores, control y derechos
Entre las críticas aparece el riesgo de que la IA se equivoque, valide posturas erróneas o entregue respuestas imprecisas. Harvard afirma que los profesores pueden revisar y modificar las respuestas y el comportamiento de sus avatares, aunque esa supervisión no es obligatoria y queda a criterio de cada docente.
Jeffrey Bussgang, cofundador del fondo de capital de riesgo Flybridge Capital y profesor que participa en HBS Foundry, señaló que al comienzo revisaba las conversaciones de su réplica, pero luego dejó de hacerlo porque confía en el equipo del programa y en el algoritmo.
En el Imperial Business School, profesores como David Shrier también han empezado a usar réplicas de IA para responder consultas de estudiantes. Shrier sostiene que lo hace para conservar el control sobre su identidad digital y atender mejor a los alumnos.
En paralelo, crecen las reservas por el uso no autorizado de conocimientos docentes y por la posibilidad de que estos avatares atribuyan frases desactualizadas o incorrectas. La Asociación Estadounidense de Profesores Universitarios advirtió el año pasado que una adopción acrítica de la IA amenaza a las profesiones académicas por la posible intensificación del trabajo, la pérdida de empleos y sus efectos sobre la propiedad intelectual, la seguridad económica y las condiciones laborales del profesorado.
En ese escenario, persiste el debate sobre si estas herramientas amplían las opciones de aprendizaje o si, sin reglas claras, terminan debilitando la autonomía académica y los derechos de estudiantes y docentes.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.
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Los avatares de docentes hechos con inteligencia artificial ya forman parte de programas académicos en universidades de Estados Unidos y Londres, con Harvard Business School como uno de los casos más visibles. La apuesta busca ampliar la formación, pero abre preguntas sobre propiedad intelectual, identidad digital y la fiabilidad de lo que esos sistemas enseñan.
¿Qué se sabe sobre «Harvard prueba avatares para entrenar a emprendedores»?+
Desde abril, Harvard Business School puso en marcha HBS Foundry, un programa en línea de ocho semanas dirigido a emprendedores, estudiantes de posgrado y doctorado. La iniciativa usa avatares en video de siete profesores para simular situaciones como presentaciones ante inversionistas, llamadas de ventas y reuniones de consejos de administración.
¿Qué se sabe sobre «Las dudas crecen por errores, control y derechos»?+
Entre las críticas aparece el riesgo de que la IA se equivoque, valide posturas erróneas o entregue respuestas imprecisas. Harvard afirma que los profesores pueden revisar y modificar las respuestas y el comportamiento de sus avatares, aunque esa supervisión no es obligatoria y queda a criterio de cada docente.