La televisión actual es considerablemente más oscura y pesimista que la de hace tres décadas. Un pequeño y llamativo proyecto personal desarrollado por el ingeniero Victoriano Izquierdo demuestra que, mientras en los años 90 cerca del 50% de las series de televisión estadounidenses transmitían esperanza y optimismo, hoy en día ese porcentaje no alcanza ni el 10%.
Claves
- —El porcentaje de series optimistas ha caído del 50% en los 90 a menos del 10% actual.
- —Las series familiares pasaron de representar el 53% en los 80 al 7% en la actualidad.
- —Las producciones dirigidas a adultos redujeron su puntuación de bienestar de 5,1 a 3,5 sobre 10.
Metodología y clasificación automatizada

Para llegar a estas conclusiones, el proyecto analizó un total de 1.958 series y 3.600 películas populares utilizando modelos de lenguaje avanzados. El sistema evaluó las sinopsis disponibles en Wikipedia para puntuar aspectos como la transmisión de paz, amor, pertenencia al grupo y esperanza social. Dos modelos puntuaron los resúmenes de forma independiente, mientras que un tercero actuó como árbitro en caso de desacuerdo.
El estudio contrasta ficciones reconfortantes como ‘Los Simpson’ —con una familia unida a pesar de sus disfuncionalidades— frente a producciones dominadas por el cinismo como ‘Padre de familia’ o ‘Rick y Morty’. En el panorama internacional, producciones como Ted Lasso se mantienen como excepciones casi únicas dentro del formato contemporáneo.
Factores detrás del cambio tonal
La transformación responde a múltiples factores, entre ellos la drástica reducción de las series de corte familiar y un cambio general hacia géneros de acción, thriller y crimen. Además, los investigadores examinaron cómo las sociedades retratadas en la ficción también se perciben como mundos más distópicos y amenazantes.
Diversos análisis académicos han vinculado parte de esta evolución cultural con el impacto de acontecimientos históricos globales. Investigadores como Melissa Ames ha analizado cuantitativamente la presencia de argumentos sobre el miedo y la conspiración tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. Trabajos similares sobre han analizado la huella de dichos eventos en títulos como ’24’, ‘Lost’ o ‘Battlestar Galactica‘, consolidando un clima de constante inseguridad en la pequeña pantalla.



