SpaceX ha anunciado un ambicioso objetivo para el próximo vuelo de prueba de Starship, programado para noviembre de 2026. La empresa pretende ejecutar una maniobra inédita en la industria: recuperar y reutilizar tanto la primera como la segunda etapa del cohete mediante el sistema de captura de la torre Mechazilla, un mecanismo conocido coloquialmente como palillos chinos.

Un desafío técnico sin precedentes

Starship, que ostenta el título del cohete más grande y potente del mundo con 122 metros de altura, presenta dificultades logísticas extremas para su recuperación total. A diferencia de la primera etapa, la segunda viaja a mayor altitud, distancia y velocidad, lo que complica su maniobrabilidad. Hasta la fecha, SpaceX ha logrado recuperar la primera etapa en tres de los 14 vuelos realizados, pero la segunda siempre se había desechado.

Perspectivas tras el éxito orbital

El anuncio sigue al éxito del vuelo 14, realizado el 28 de septiembre, donde el cohete alcanzó la órbita y desplegó 26 satélites Starlink V3. Según las estimaciones actuales, existe una probabilidad de entre el 50% y el 60% de lograr la captura doble en el próximo intento. La compañía mantiene una estrategia de lanzamientos frecuentes para 2026 y 2027, con el fin de perfeccionar la tecnología necesaria para futuras misiones, incluyendo la colonización de Marte.