El soterramiento de la A-5 en su entrada a Madrid enfrenta una fase decisiva. Las autoridades municipales han confirmado que se llevará a cabo un corte total del tráfico en ambos sentidos para ejecutar el «entronque», la unión técnica entre el túnel recién excavado y la actual salida de la M-30. Esta intervención, descrita como un momento crucial, busca eliminar las pendientes pronunciadas que caracterizan a otras infraestructuras similares, como la observada en Madrid Río a la altura del antiguo estado Vicente Calderón.
Cronograma y gestión del tráfico
Aunque no existe una fecha exacta, el Ayuntamiento estima que la obra se realizará a finales de año, aprovechando la reducción de la movilidad durante las festividades navideñas. Según reportes de Europa Press, el responsable de movilidad, Borja Caravante, ha evitado precisar el tiempo que durará el cierre, asegurando que la reapertura solo ocurrirá cuando sea técnicamente seguro. La gran obra de Madrid enfrenta un momento crucial y, para mitigar el impacto, se prevé desviar el tráfico hacia la M-40 y reforzar la línea C-5 de Renfe.
El objetivo final: un nuevo parque urbano
El proyecto es calificado por el consistorio como un punto de «no retorno». Una vez finalizada la unión, el tráfico circulará de forma permanente bajo tierra, permitiendo iniciar la excavación del segundo túnel. La culminación de este soterramiento tiene como fin último la creación de un gran parque que conectará los barrios de Aluche, Batán y Lucero con la Casa de Campo, eliminando la barrera física que supone actualmente la autopista. Los ciudadanos pueden consultar el estado de las afecciones viales en este enlace oficial.




