El 2.º Regimiento de Caballería del Ejército de Estados Unidos realizó el 30 de septiembre un ataque cinético en vivo con un dron que sus propios soldados ensamblaron, equiparon y operaron en el área de entrenamiento de Grafenwoehr, en Alemania, según informó Stars and Stripes.

La unidad, con base en Baviera, utilizó un Orqa MRM2-10 y una carcasa impresa en 3D a la que llaman bomba Dragoon. El ensayo fue presentado como una muestra de capacidad para fabricar y adaptar sistemas pequeños dentro de la propia estructura militar.

Fabricación y operación dentro de la unidad

Según el reporte, los soldados del regimiento construyeron el dron, incorporaron el dispositivo electrónico de seguridad y armado y prepararon la carga antes de ejecutar la prueba.

El capitán Michael Bapp describió el ejercicio como una primicia para el Ejército convencional y dijo que potencialmente podría serlo para todo el Ejército en lo que respecta a un ataque cinético en vivo realizado sin apoyo externo.

El coronel Timothy Price presentó el resultado como una muestra de adaptación con los recursos disponibles y afirmó que el ejercicio demostró que los Dragoons podían fabricar los sistemas, armarlos y ejecutarlos por cuenta propia para responder a una amenaza.

Impresión 3D y cargas configurables

La bomba Dragoon tiene una carcasa producida mediante impresión 3D y sus explosivos pueden configurarse de distintas maneras, de acuerdo con el reporte. La noticia menciona la posibilidad de incorporar balines para atacar personal enemigo o emplear una carga hueca contra blindaje ligero.

Tom’s Hardware, que cita el informe de Stars and Stripes, señaló que el sistema tendría un alcance de hasta 12 millas y podría adaptarse a misiones antipersonal o contra blindaje ligero.

Más entrenamiento para drones pequeños

El Ejército estadounidense también lanzó un curso de tres semanas llamado Unmanned Advanced Lethality Course, orientado a capacitar soldados en impresión 3D y pilotaje de drones.

La formación busca que los militares adquieran conocimientos para trabajar con sistemas no tripulados, en lugar de depender únicamente de equipos que llegan listos desde un proveedor.

Otras ramas también exploran métodos propios de fabricación. El Cuerpo de Marines creó un dron impreso en 3D que, según el reporte, no contiene piezas de origen chino, mientras que la Armada lleva la fabricación de drones en contenedores a bordo de portaaviones.