Pedro Sánchez contó en La Revuelta que especialistas de Moncloa le recomendaron apagar el móvil cinco minutos al día para protegerlo de virus, una explicación que surgió a raíz de una broma sobre el teléfono que fue atacado con Pegasus.

Según relató, después de preguntar a los responsables de sistemas qué hacer con sus dispositivos, recibió un consejo que describió como un “truco superimportante”: mantener el teléfono apagado unos minutos diarios para reducir el riesgo frente a software malicioso.

Lo que dicen las guías de ciberseguridad

La práctica de apagar y volver a encender el dispositivo sí aparece en recomendaciones técnicas, aunque con otro enfoque. La NSA no establece cinco minutos diarios y sugiere apagar y encender el equipo una vez por semana.

Por su parte, la ANSSI, la agencia francesa de ciberseguridad, también aconseja un apagado completo seguido del encendido. En un documento posterior, añade que es preferible hacerlo sin usar la función de reinicio, porque algunos programas espía pueden simular ese proceso para engañar al usuario.

La explicación técnica está en la persistencia del ataque. La ANSSI señala que ciertos códigos maliciosos pueden quedarse solo en la memoria del teléfono y desaparecer cuando el aparato se apaga por completo y vuelve a arrancar. En otro informe, advierte además que versiones recientes de Pegasus que usan iMessage en iOS pueden existir únicamente en esa memoria.

Eso significa que el valor de la medida no está en los cinco minutos por sí solos, sino en completar el apagado y el posterior encendido cuando el ataque no persiste en el almacenamiento del dispositivo.

Actualizar sigue siendo la medida más importante

Más allá de ese consejo, la recomendación más sólida sigue siendo mantener el sistema operativo y las aplicaciones al día. Los organismos de ciberseguridad insisten en las actualizaciones como una barrera básica frente a fallos conocidos y amenazas nuevas.

Apagar el móvil puede sumar en algunos escenarios, pero no reemplaza el resto de buenas prácticas de protección digital. En este caso, el mensaje que dejó Sánchez en televisión fue más simple que la realidad técnica que describen las guías especializadas.