El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) inició una revisión financiera de la Modalidad 40, un esquema de cotización voluntaria usado para mejorar la pensión, y prevé proponer cambios después de seis meses de análisis. Las nuevas restricciones anunciadas para inscribirse o permanecer en el programa han generado cuestionamientos sobre su compatibilidad con la ley.

El acuerdo se publicó el 21 de octubre en el Diario Oficial de la Federación, el registro oficial de normas y disposiciones de México. La evaluación comenzó el 22 de octubre y estará a cargo de la Dirección de Finanzas del IMSS; luego, la Dirección Jurídica elaborará una propuesta para que la modalidad sea sostenible a mediano y largo plazo.

Claudia Sheinbaum afirmó que el ajuste responde a fraudes que, según dijo, afectan las finanzas del instituto. Eduardo Alcaraz, funcionario de la Unidad de Incorporación al Seguro Social, sostuvo que el programa no desaparecerá y que quienes ya están inscritos conservarán sus derechos; los cambios se aplicarían a nuevas inscripciones.

Cuestionamientos sobre las restricciones

Entre las medidas señaladas está limitar la cotización al último salario registrado más una Unidad de Medida y Actualización (UMA), en lugar de permitir el último salario o uno superior hasta el tope de 25 UMA. También se eliminaría la opción de pagar cuotas retroactivas: las nuevas solicitudes se tramitarían desde la fecha de presentación digital.

El consultor en seguridad social Gabriel Aranda objetó que el Consejo Técnico imponga condiciones que, a su juicio, no aparecen en la Ley del Seguro Social ni en su reglamento. Ricardo Monreal, dirigente de diputados de Morena, expresó simpatía por los cambios, pero dijo que cualquier modificación legal debe pasar por el Congreso. Héctor Villarreal, director de la Iniciativa para la Transición Económica y Demográfica, respaldó ordenar el esquema y pidió que el análisis sea público, tenga sustento legal y respete a quienes ya cotizan.

El IMSS reporta 259.071 personas inscritas. Para quienes comenzaron a cotizar antes de julio de 1997, la pensión se calcula con el salario promedio de los últimos cinco años laborales, lo que, según Villarreal, permitió elevar la cotización al final de la vida laboral. El material sostiene que algunas pensiones pueden superar los 80.000 pesos mexicanos mensuales y que la diferencia entre aportes y pagos recae en el Gobierno federal.

En el primer semestre, los ingresos del IMSS aumentaron 1,5 % real frente a lo programado, mientras los gastos subieron 3,9 %. El gasto en pensiones y jubilaciones superó en 18.264 millones de pesos mexicanos lo previsto, un alza real de 3,8 % respecto del presupuesto programado para ese período. El informe citado no ofrece en este anuncio una metodología adicional para evaluar el efecto de la Modalidad 40 sobre esos montos.

El acuerdo del IMSS fue difundido el 21 de octubre en una publicación de la institución.