La inteligencia artificial ya entró en la rutina de casi todas las pequeñas empresas consultadas en Estados Unidos, pero su avance no ha borrado las dudas: una encuesta a 200 propietarios halló uso extendido, aunque con frenos por privacidad, capacitación y preparación.
Uso generalizado, pero con adopción desigual
El sondeo, realizado por Wakefield Research para TD Bank, encontró que el 99% de los dueños usa IA en algún grado. Sin embargo, solo el 17% dijo que su uso aumentó significativamente en los últimos seis meses, mientras que el 61% señaló un alza “algo” mayor.
La diferencia sugiere que muchas empresas están probando herramientas, pero todavía no las han integrado con profundidad en sus operaciones. De hecho, el 40% afirmó sentirse despreparado para adoptar IA y el 43% dijo lo mismo sobre temas de tecnología u operaciones.
Privacidad, formación y valor real siguen en debate
Entre los obstáculos, la privacidad y la seguridad de los datos encabezaron la lista con 31%, seguidas por la falta de capacitación de los empleados, mencionada por 24%. También aparecieron el costo, el desconocimiento de los sistemas y la incertidumbre sobre su utilidad concreta.
Pese a esas reservas, los usuarios reportaron beneficios prácticos. El 57% dijo que la IA le permitió ahorrar tiempo, el 55% que mejoró sus decisiones sobre flujo de caja y el 52% que ayudó a aumentar ventas e ingresos. Además, el 42% reportó una reducción de gastos generales y el 41% dijo que le sirvió para detectar fraude.
El 17% de las pequeñas empresas que adoptaron IA por decisión propia afirmó que la tecnología les permitió aumentar significativamente su plantilla. El dato no prueba un efecto general sobre el empleo, pero sí muestra que, en algunos negocios, la herramienta convive con planes de crecimiento.
Más gasto en tecnología y expectativas de financiamiento
La inversión en IA también aparece en los planes financieros de estas empresas. Cerca del 62% dijo que espera buscar nuevos fondos antes de que termine 2026; de ese grupo, el 23% mencionó equipos o tecnología nueva y el 20% señaló la inversión en IA como motivo para pedir recursos, según la encuesta de TD Bank.
El interés por conseguir capital convive con un panorama favorable sobre los ingresos: el 85% espera que sus ventas sean más sólidas durante el resto de 2026. Aun así, el reporte no describe una relación directa entre esa expectativa y una mejora verificable en resultados financieros.
Un estudio aparte de Citizens Bank mostró otra arista del fenómeno. En su encuesta trimestral Business Pulse, el banco reportó que el 94% de las empresas que usan IA regularmente en varias funciones redujo o eliminó gastos en al menos un servicio externo, según el informe de Citizens Bank.
Ese grupo recortó sobre todo servicios de marketing, datos y análisis externos, así como contabilidad o teneduría de libros. La encuesta también indicó que el 30% de las empresas planeaba aumentar el gasto en tecnología, incluida la IA, durante el cuarto trimestre de 2026.
En conjunto, los dos sondeos describen una adopción que avanza más rápido que la preparación de muchos dueños. La oportunidad económica está sobre la mesa, pero la capacitación, la privacidad y la capacidad de medir el valor real de estas herramientas siguen marcando el paso.



