La noche del 28 de abril de 2018, Karla Stefanie Romero Quintero se sentó a cenar en el restaurante Montes SC, en San Cristóbal, con Danny Wualid Hamdan Vera, Cristian Orlando González Romero y Manuel Salvador Parra Ramírez. Lo que para unos era un encuentro de despedida terminó, menos de dos semanas después, en el asesinato de Romero.
Una mesa con lecturas distintas
Según el relato reconstruido a partir de testimonios y declaraciones citadas en tribunales, cada persona llegó a esa cena con una expectativa distinta. Para Romero Quintero, la idea era cerrar su relación con Parra Ramírez y dejarla en una amistad. Para él, en cambio, aquella velada marcaba el inicio de un crimen.
Luz del Mar Romero, hermana de la víctima, recordó que esa misma noche Karla le dijo que había notado algo extraño. Contó que un mesero se acercó para preguntar si Manuel iba a pagar la cuenta de otra mesa cercana, ocupada por dos personas. Más tarde, Karla aceptó la versión que le dio Parra Ramírez: que esos hombres eran parte de su escolta de rigor.
La sospecha que quedó atrás
La cena también tuvo un peso personal. Karla Romero y Manuel Parra Ramírez habían sostenido una relación desde un año antes, aunque ambos tenían otras parejas. Ella quiso ponerle fin, y él aceptó, pero la invitó a comer con familiares. Durante el encuentro, no hubo incidentes visibles más allá de la presencia de los dos hombres que llamaron la atención del mesonero.



