Meloni registra 4 segundos de voz para frenar deepfakes
La primera ministra italiana pidió proteger legalmente una grabación de cuatro segundos. La solicitud busca blindar su voz ante imitaciones con inteligencia artificial.
Giorgia Meloni ha pedido registrar como marca una grabación de apenas cuatro segundos con la frase «Io sono Giorgia Meloni», en un intento por proteger su voz frente a los deepfakes. La solicitud fue presentada ante la oficina de propiedad intelectual de la Unión Europea, según Reuters, y su despacho confirmó el trámite.
El expediente está a nombre de Meloni y sigue pendiente de aprobación. Puede consultarse en TMview. Si la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea acepta el registro, la protección alcanzaría a los 27 estados miembros.
Una frase breve para blindar su identidad sonora
La grabación registrada repite dos veces «Io sono Giorgia Meloni», una referencia directa a una consigna que la política italiana ha usado también en su trayectoria pública. La elección no parece casual: «Io sono Giorgia» fue el título de su autobiografía y remite a una campaña de 2019 en la que se presentó con el lema «Soy Giorgia, soy mujer, soy madre, soy italiana, soy cristiana».
El movimiento llega en un momento de creciente preocupación por los clones de voz y los contenidos falsos generados con inteligencia artificial. El Financial Times señaló que Meloni sería la primera política de peso en intentar registrar su voz como marca, a las puertas de unas elecciones generales previstas para el año próximo en Italia.
Deepfakes, fotos falsas y una ley que va detrás
Según The Next Web, ya han circulado clones de su voz en anuncios políticos. En mayo, además, aparecieron fotos manipuladas de Meloni en ropa interior, como recogió eldiario.es.
El caso también expone los límites de las herramientas jurídicas disponibles. Registrar una marca puede crear obstáculos legales, pero no impide por sí solo la creación de un deepfake. En paralelo, existen intentos regulatorios más amplios, como el artículo 50 del Reglamento de IA, que obliga a advertir cuando un contenido es un deepfake.
Otros casos recientes muestran que el debate ya salió del terreno político. La BBC informó que Matthew McConaughey registró su imagen y su voz en enero, mientras que Taylor Swift hizo lo mismo en abril. En Europa, Il Foglio señaló que la cantante Giusy Ferreri fue la primera artista en registrar su voz ante la oficina europea.
La advertencia de fondo no es menor: un estudio citado en la discusión sobre este tema concluyó que el oído humano tampoco basta para detectar voces sintéticas con fiabilidad, incluso con entrenamiento.
En Japón, además, AP reportó que un tribunal otorgó protección legal a la voz humana en un caso contra una cuenta de TikTok que usaba un clon de IA de un actor de doblaje.