El rey de Marruecos Mohammed VI presentó el jueves una de las plantas fotovoltaicas más grandes del mundo, la cual aprovechará el sol del Sahara y una creciente presión mundial para el uso de energía renovable.
La obra de 3.900 millones de dólares en la ciudad sureña de Uarzazat es la primera fase de un proyecto que se espera provea de electricidad a 1,2 millones de marroquíes. Hilera tras hilera de paneles fotovoltaicos que brillan con el sol, rodean a una estación eléctrica en el centro.
El Fondo de Inversión Climático, una agencia mundial que invirtió 435 millones de dólares en el proyecto, informó que será la planta de energía solar concentrada más grande del mundo, lo que significa que almacenará electricidad para generar cuando el sol no brille. Afirmó que Marruecos fue elegido para el proyecto en parte debido a su estabilidad política y porque el gobierno creó una agencia de energía solar e implementó medidas en 2012 para eliminar los subsidios a combustibles fósiles.
«Marruecos estaba más avanzado en términos del marco regulatorio y tenía los bloques de construcción en el lugar, mientras que Túnez y Egipto pasaron por la primavera árabe», dijo Mafalda Duarte, gerente del fondo.
