Las empresas que operan vehículos autónomos en California deberán enfrentar nuevas regulaciones diseñadas para proteger la seguridad pública y mejorar la coordinación con los cuerpos de rescate. La normativa, formalizada tras la firma del gobernador Gavin Newsom, establece sanciones para aquellas compañías cuyos vehículos obstruyan el paso de policías o bomberos por un periodo superior a los 30 minutos.

Exigencias para la operación de flotas autónomas

La ley surge como respuesta a múltiples incidentes registrados en el estado, donde unidades autónomas sufrieron fallas mecánicas, ingresaron a escenas de crímenes o bloquearon el tránsito, entorpeciendo las labores de los equipos de respuesta rápida. Ante este escenario, la nueva normativa exige que los desarrolladores cuenten con personal técnico en el lugar de los hechos y mantengan canales de comunicación directa con las autoridades locales.

Además de la responsabilidad operativa, el marco legal impone restricciones sobre el manejo remoto. A partir de julio de 2028, los conductores remotos que asuman el control de estas unidades deberán poseer una licencia de conducir emitida en Estados Unidos, una medida que busca estandarizar la capacidad de respuesta ante fallas del sistema.

Responsabilidad y cumplimiento corporativo

Empresas del sector, como Waymo y Zoox, han manifestado su disposición para cumplir con las nuevas directrices. Mientras que algunas compañías ya operan centros de mando en territorio estadounidense, otras deberán ajustar sus protocolos globales de asistencia remota para alinearse con los requisitos de la ley. El Departamento de Vehículos Motorizados de California será el organismo encargado de definir los tiempos de respuesta y los lineamientos técnicos específicos para la implementación de esta normativa.