La competencia entre navegadores entró en una nueva fase este año: ya no se trata solo de resultados de búsqueda, sino de qué empresa logra que su inteligencia artificial actúe dentro del navegador. Google Chrome y Safari de Apple siguen dominando el mercado, pero han surgido nuevas opciones que apuestan por convertir el navegador en un asistente capaz de hacer tareas por el usuario.
Los navegadores con IA buscan hacer más que mostrar páginas
Entre los lanzamientos más recientes está Comet, el navegador de Perplexity, que funciona como un buscador basado en chatbot y puede resumir correos, navegar páginas y ejecutar tareas como enviar invitaciones de calendario. Por ahora solo está disponible para usuarios del plan Max de 200 dólares al mes, aunque también tiene lista de espera.
La startup detrás de Arc presentó Dia, un navegador centrado en IA con una interfaz parecida a la de Google Chrome, pero con chat integrado. Está en beta solo por invitación y puede revisar los sitios que el usuario ha visitado y en los que ha iniciado sesión para ayudar a encontrar información, responder preguntas sobre productos y resumir archivos subidos.
Otro actor en esta carrera es Neon, de Opera, con conciencia contextual y capacidad para investigar, comprar y escribir fragmentos de código. Incluso puede completar tareas mientras el usuario está desconectado. También figura Aside, una plataforma de automatización pensada para completar tareas, llenar formularios y gestionar datos desde el navegador.
Privacidad, productividad y bienestar: otras apuestas para salir de Chrome
En el terreno de la privacidad, Brave destaca por bloquear anuncios y rastreadores de forma integrada. Además, ofrece una criptomoneda propia llamada Basic Attention Token, una VPN, un asistente de IA y una función de videollamadas.
DuckDuckGo, conocido por su buscador homónimo, también reforzó su navegador con funciones de IA generativa, como un chatbot. A eso sumó mejoras en su bloqueador de estafas para detectar falsos comercios, fraudes con criptomonedas, scareware y tiendas en línea fraudulentas, además de bloquear rastreadores y anuncios.
En una línea de mayor personalización, Ladybird busca construir un navegador de código abierto desde cero, sin depender del código de otros navegadores, mientras que Vivaldi apuesta por una interfaz altamente configurable y herramientas de productividad como calendario y notas.
También hay propuestas más de nicho. Opera Air incorpora recordatorios para tomar pausas, ejercicios de respiración y “Boosts” con binaural beats para concentración o relajación. SigmaOS, exclusivo para Mac, organiza las pestañas en vertical y las agrupa en espacios de trabajo; Zen Browser, por su parte, busca un internet más tranquilo con espacios de trabajo, vista dividida y complementos creados por la comunidad.
