La Fuerza Espacial de Estados Unidos dio por terminado el servicio operativo del Programa de Apoyo a la Defensa, la constelación de satélites infrarrojos que durante más de cinco décadas vigiló lanzamientos de misiles y luego elevó a sus dos últimos aparatos hacia órbitas más altas.
El retiro marca el cierre de una etapa iniciada en 1970 y confirma el relevo tecnológico de un sistema que fue clave en la alerta temprana durante la Guerra Fría y en conflictos posteriores.
Una constelación nacida en la Guerra Fría
El primer satélite del programa fue lanzado en noviembre de 1970 desde el Complejo de Lanzamiento Espacial 40, en Cabo Cañaveral, a bordo de un cohete Titan IIIC. Aquella misión, inicialmente secreta, abrió paso a una capacidad operativa de vigilancia continua con sensores infrarrojos.
Según la información disponible, los primeros aparatos pesaban cerca de una tonelada métrica y llevaban alrededor de 2.000 detectores infrarrojos. Desde una órbita geosincrónica, podían vigilar grandes extensiones del planeta y advertir sobre un posible ataque contra Estados Unidos.
Con el paso de los años, la constelación amplió su capacidad. Los satélites posteriores llegaron a incorporar más de 6.000 detectores infrarrojos y a pesar aproximadamente 2,5 toneladas.
El retiro de los dos últimos aparatos
La Fuerza Espacial informó que los dos satélites supervivientes participaron en maniobras orbitales a principios de septiembre. Después elevaron su órbita unos cientos de kilómetros, un movimiento asociado con su retiro hacia órbitas cementerio.
La comunicación institucional y el seguimiento orbital independiente coincidieron en señalar el cierre del programa. Sin embargo, la información no precisa la fecha exacta de cada maniobra ni identifica de manera concluyente a los dos satélites por número.
En la declaración citada por DiarioBitcoin, el coronel Brandon Davenport calificó a la constelación como fundamental para la defensa nacional y sostuvo que sus últimos integrantes cerraron más de medio siglo de alerta temprana espacial.
El relevo ya está en marcha
Los DSP fueron reemplazados por el Sistema de Infrarrojos Basado en el Espacio, que Estados Unidos comenzó a lanzar en 2011. De acuerdo con la información publicada, sus sensores mejorados pueden detectar eventos más tenues y ofrecer más tiempo de advertencia que los satélites anteriores.
El siguiente paso es el desarrollo de satélites de Infrarrojos Persistentes de Próxima Generación, un programa que continúa en marcha para reforzar las capacidades de detección de misiles con nuevos sistemas espaciales.




