Anthropic añadió una restricción a Claude Code para impedir que el asistente recree videojuegos específicos que ya existen, aun cuando el usuario les cambie el nombre o los presente como una idea propia.

La medida mantiene permitido el desarrollo de juegos originales, obras del mismo género y proyectos construidos con diseños y recursos aportados por el usuario.

La nueva regla separa originalidad y copia

Según lo descrito por la empresa, Claude puede ayudar a crear títulos nuevos, pero no debe producir la recreación de un juego concreto de otra persona. La instrucción apunta directamente a las imitaciones de obras identificables, incluso si se intenta disfrazarlas como un proyecto distinto.

Anthropic explicó que incorporó dos oraciones a la instrucción de Claude Code en Opus 5.5 para alejar al sistema de la reproducción de juegos ajenos. Addy Osmani, integrante del equipo técnico de la empresa, afirmó que usar Claude para infringir propiedad intelectual contradice su política de uso y que la compañía seguirá ajustando el equilibrio de la medida.

La presión creció por las quejas en Steam

El cambio ganó atención después de una ola de reclamos de jugadores de PC durante Steam Next Fest, organizado por Valve a principios de ese mes. Usuarios dijeron que sus recomendaciones se llenaron de juegos de baja elaboración creados con inteligencia artificial, incluidas imitaciones de títulos ya publicados y de demos que acababan de aparecer.

Para desarrolladores independientes, el problema iba más allá de la molestia de los jugadores: las copias podían eclipsar meses o años de trabajo creativo con productos que reutilizaban ideas y elementos de obras existentes.

Algunos equipos optaron por cancelar o cambiar sus planes de exhibición. Alliance Arts, desarrollador de Drunken Goddess Reflux, y el equipo detrás de Who You estuvieron entre quienes cancelaron sus demostraciones en Steam y pasaron a pruebas privadas, de acuerdo con la información publicada por IGN.

El alcance todavía deja preguntas abiertas

La política no equivale a una prohibición general del uso de inteligencia artificial en el desarrollo de videojuegos. La empresa sostiene que seguirá revisando cómo aplica la instrucción y pidió que le envíen los casos en que Claude rechace una solicitud sobre una obra que sí pertenece al usuario.

La discusión, sin embargo, sigue abierta: la distinción entre inspiración, copia y proyecto legítimo no siempre es sencilla, y Anthropic no detalló cómo resolverá cada caso ni qué criterios adicionales usará.

El debate sobre la inteligencia artificial en los videojuegos también divide a la industria. Tim Sweeney defendió que Valve deje de pedir a los desarrolladores que revelen si sus juegos utilizan materiales de IA generativa, mientras Masahiro Sakurai comparó los juegos generados por IA con “bienes de baja calidad”.

Por ahora, el ajuste marca un límite concreto en Claude Code: puede ayudar a construir proyectos propios, pero no a rehacer un videojuego ajeno como si fuera nuevo.