La operadora japonesa de residencias para adultos mayores Charm Care invertirá 300 millones de yenes, equivalentes a unos USD $2 millones, en donut robotics para desarrollar humanoides de cuidado. La primera prueba de Cinnamon en una residencia japonesa comenzó en julio de 2026 y busca pasar de la vigilancia a la atención de llamadas de enfermería.
Una apuesta para probar el robot en residencias reales
La operación se hará mediante la suscripción de acciones recién emitidas de donut robotics y forma parte de una alianza de capital y negocios centrada en humanoides para el cuidado de personas mayores.
Charm Care administra más de 100 residencias privadas en las regiones de Kansai y el Gran Tokio, lo que le da acceso a entornos reales para ensayar el robot.
Según la publicación compartida por DiarioBitcoin, Cinnamon ya está siendo probado desde julio de 2026 en una residencia de la operadora.
De vigilar a responder llamadas de enfermería
Las pruebas comenzaron con tareas de vigilancia y ahora apuntan a que el humanoide ayude cuando un residente pulse el botón de llamada.
La idea es que el robot se acerque, reciba la solicitud y contribuya a responderla, aunque la información disponible no detalla qué tipos de solicitudes podrá gestionar ni cuándo se desplegará esa función.
Donut robotics describe a Cinnamon 1 como un robot bípedo de aproximadamente 170 cm de altura que usa inteligencia artificial de visión, lenguaje y acción. También señala que puede aprender movimientos a partir de videos y datos de captura de movimiento.
La empresa dice además que desarrolló una tecnología de control por gestos para dar instrucciones con movimientos de los dedos, y que Cinnamon se trabaja también para manufactura, construcción y seguridad.
El reto de la atención a adultos mayores en Japón
La inversión se produce mientras Japón enfrenta una demanda creciente de cuidados para adultos mayores, ligada al rápido envejecimiento de su población, y dificultades persistentes para reclutar suficiente personal.
Taisuke Ono, director representativo de donut robotics, dijo que fundó la compañía hace 12 años con la idea de crear un pequeño robot que pudiera vigilar a su madre, y que ahora ve en este proyecto una evolución de ese objetivo junto con Charm Care.
Ono añadió que Cinnamon todavía puede hacer muy poco y espera que, con pruebas en entornos reales, sus movimientos mejoren con el tiempo y el robot termine apoyando la vida de los residentes y al personal de cuidado.




